Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina — Honduras atraviesa un escenario climático crítico marcado por calor extremo, reducción de lluvias, presión sobre el agua potable, riesgo directo para la seguridad alimentaria.
Expertos del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos, Sísmicos (CENAOS) alertan sobre un patrón atmosférico irregular que ya impacta zonas productivas, reservas hídricas, economía rural.
En el programa 30/30, analistas del sector agrícola coincidieron en que el país entra en fase de vulnerabilidad climática con efectos acumulativos sobre cultivos básicos como maíz, frijol.
Registros térmicos recientes muestran escenarios críticos: Choluteca supera los 41 grados, Palo Verde alcanza 40, Santa Bárbara 39, San Pedro Sula registra 37, Comayagua 36, mientras Tegucigalpa llega a 34 grados. Solo La Esperanza mantiene condiciones más estables con 28 grados.
El sector agrícola, representado por Prograno, advierte que la situación actual obliga a sembrar bajo incertidumbre climática. Su presidente, Dulio Medina, describió el panorama como una producción “en modo supervivencia”, con suelos secos, lluvias irregulares, alto riesgo de pérdidas.
El riesgo se amplifica ante proyecciones del clima que indican reducción de precipitaciones entre 30% a 40% en varias regiones del territorio nacional. Esto podría afectar reservas de agua potable, producción agrícola, estabilidad de precios.
Autoridades municipales del Distrito Central analizan medidas preventivas como control temporal en uso de agua para actividades no esenciales, incluyendo llenado de piscinas, uso indiscriminado de mangueras.
El país enfrenta un punto de inflexión donde el cambio climático deja de ser una advertencia para convertirse en una realidad con impacto directo en hogares, mercados, campo productivo. Redacción Wendoly V.


