Oklahoma es tierra de tornados y tormentas atmosféricas, y sus habitantes han logrado conocer y adaptarse todo lo posible a su azote. Pero desde hace poco ese estado se ha convertido también en espacio de terremotos.
Los sismos no son de gran magnitud como los que se sufren en California o en otras regiones del mundo, pero el origen de esos movimientos de tierra no es claro y una pregunta inquietante ha comenzado a surgir: ¿son esos sismos el resultado de la actividad humana?
Holly Bailey en Yahoo! News relata que en Oklahoma los habitantes se han lanzado a las bibliotecas para devorar libros sobre sismología y los usuarios de Netflix en ese estado han consumido horas y horas de documentales sobre temblores en el afán de comprender algo más de lo que viven cada día.
El portal Earthquaketrack.com señala, por ejemplo, que tan solo en la última semana se han registrado 27 terremotos, y 107 en el último mes en Oklahoma. Muchos son de baja intensidad, de alrededor de 3 grados Richter, pero algunos exceden los 4 grados. La zona al norte de Oklahoma City es especialmente activa en terremotos. Bailey señala que por lo general los terremotos eran mucho menos frecuentes y concentrados en las remotas regiones del oeste del estado. Ahora son constantes y cerca de las principales zonas urbanas. Esto ha generado preocupación, pues los edificios en el estado no están construidos teniendo en cuenta riesgos sísmicos de importancia. Y la ola de terremotos parece que es para largo y en alza.
¿Todo esto ha sido causado por el hombre? La pregunta perturba cada vez con mayor intensidad, casi como la misma cadena de terremotos que la origina. Y hay estudios que sugieren que la respuesta es afirmativa, aunque nada es concluyente a escala general.
De acuerdo a la televisora CBS se ha comenzado a culpar al ‘fracking’, una técnica de perforación y extracción de gas natural que implica la inyección de líquido al subsuelo. En una reunión pública realizada hace unos días en Edmond, Oklahoma, cientos de personas demandaron conocer el origen de los terremotos, más de 230 de una magnitud de 3 o más en este año, según la televisora. Muchos vecinos culpan a las prácticas de fracking de las empresas petroleras, pero otros lo niegan. Según la CBS, sólo unos pocos de los terremotos han podido ser relacionados con prácticas de fracking, pero no todos ellos. Al menos con los datos e investigaciones científicas disponibles.
Pero en Ohio, científicos han podido recabar datos que ligan fuertemente una inusual actividad sísmica en la zona con prácticas de fracking. Según el periódico ‘Los Angeles Times’ investigaciones pudieron establecer relación entre una serie de temblores de tierra y prácticas de fracking en Ohio, una zona donde no es común que se registre actividad sísmica. Y, según ese diario, en Kansas, Arkansas y Texas también se han registrado cadenas de temblores inusuales que algunos han atribuido, aunque aún sea necesarios más datos para probarlo, a actividades de fracking, como se teme en Oklahoma.
En Ohio las autoridades suspendieron las operaciones de una empresa luego de que sus actividades de fracking fueron ligadas con razonable certidumbre a una actividad sísmica, y se han establecido normas para que las compañías de perforación coloquen sismógrafos en sus instalaciones de perforación. Y en Colorado hace apenas unos días el gobierno suspendió una operación de fracking luego de que
Se registró un sismo aparentemente relacionado con ella. Pero a gran escala, el Servicio Geológico de Estados Unidos ha indicado que sus estudios sugieren que el fracking está rara vez vinculado a terremotos que son percibidos por las personas.
Sea como sea, en Oklahoma la gente comienza a asumir que lo de los temblores frecuentes va para rato y la controversia continúa. Algunos científicos citados por el periódico ‘The Oklahoman’ consideran que la presente ola de sismos no es algo nuevo, y que fenómenos similares se han registrado en el pasado, pero la población está inquieta. Según el citado periódico, se pide que se establezcan moratorias y regulaciones mayores al fracking, pero por el momento todo siguen en la incertidumbre y a la espera de que, una vez más, el piso se mueva bajo sus pies.
