BANGKOK, Tailandia.— La junta militar que gobierna el país dijo el jueves que no desea «aferrarse al poder» pero tampoco tiene una fecha definida para convocar a elecciones libres.
Una semana después de protagonizar el golpe de Estado en Tailandia el ejército convocó a una conferencia de prensa en lo que parece un esfuerzo para responder a las críticas internacionales. No obstante, altos oficiales del ejército que acudieron no ofrecieron una hoja de ruta para restaurar el proceso democrático en el país.
«Definitivamente tendremos elecciones», dijo el teniente general Chatchalerm Chalermsukh, el subdirector de gabinete del ejército. «Pero, agregó, «esto llevará tiempo. Si me preguntan cuánto tiempo se llevará, es difícil responder».
El golpe pacífico derrocó al gobierno electo que llegó al poder en tras una victoria abrumadora hace tres años. El ejército dijo que debió actuar para restaurar el orden luego de siete meses de crisis política cada vez más intensa en la que murieron 28 personas y más de 800 resultaron heridas en diferentes enfrentamientos y ataques.
Durante la semana pasada la junta ha tomado medidas para silenciar a sus críticos y advirtió que no tolerará el disenso. Ha convocado a más de 250 personas, incluyendo a integrantes del gobierno que depuso, y otras prominentes figuras políticas, periodistas, investigadores y activistas considerados críticos del gobierno. Aproximadamente 70 personas siguen bajo custodia del gobierno.
Las transmisiones de empresas extranjeras de medios como CNN y BBC han sido bloqueadas y varias organizaciones de noticias han sido cerradas o se autocensuran. La junta advirtió que perseguirá a quienes publiquen discursos provocadores en internet y negó tener responsabilidad en el cierre breve y parcial de la red social Facebook en Tailandia el miércoles.
El jueves, Chatchalerm trató de dar garantías de que el ejército no pretender quedarse mucho tiempo en el poder.
«No tenemos la ambición ni el deseo de aferrarnos al poder, porque ya tenemos muchas responsabilidades de las que debemos hacernos cargo», dijo.
Casi a diario se han registrado protestas contra el golpe en Bangkok. Han tenido poca asistencia pero la tensión se incrementa.
El miércoles cientos se reunieron en el Monumento a la Victoria en la capital tailandesa donde hubo peleas en las que se lanzaron botellas de agua y otros objetos contra los soldados.
«Hoy todavía hay protestas. Eso prueba que algunas personas quieren causar problemas, por eso es imposible llevar a cabo elecciones en este momento», dijo Chatchalerm.
