Uno de los argumentos de la compañía asegura que este personaje ya existía en Europa desde 2009, pero lo cierto es que en los Estados Unidos la presentación de la nueva mascota de McDonald’s ha traído más agravios que alegrías.
Se trata de una caja roja con una enorme y cavernosa boca abierta, de donde sobresalen unos enormes dientes, y unos ojos de mirada intensa. Sus brazos parecen ser dos fideos que a veces se abren y que en otras ocasiones lleva a la cintura, como si esperara alguna reacción de quien lo observa.
Y en efecto, las primeras impresiones no han sido las más favorables. Apenas unas horas después del lanzamiento de esta campaña, las redes sociales se han inundado de recriminaciones sobre el poco encanto de esta mascota, así como especulaciones sobre las probables escenas de miedo a las que tendrían que enfrentarse los padres cuando sus hijos más pequeños tenga delante de sus narices a este sujeto exaltado.
Tal y como queda explicado en el comunicado que esta semana publicitó la compañía, Happy Meal tendría la misión de aportar diversión y emoción a las comidas de los niños sanos y los animará “a disfrutar de las frutas, las verduras, los productos lácteos bajos en grasa, así como bebidas saludables como agua o jugo”.
Este malhadado personaje que en las redes ya es llamado McScary (McSiniestro), acompañaría a un nuevo yogurt bajo en grasas.
Para Daily News, Happy sería una mezcla de Bob Esponja con el truculento personaje de Jack Nicholson en «El Resplandor».
Un reporte de Time que augura pesadillas para muchos niños se pregunta además por qué el nuevo embajador de McDonald’s para la “alimentación equilibrada y saludable” habría de tener ese aspecto.
Lo cierto es que la reacción de los internautas no se ha hecho esperar. Desde Twitter son variadas y vehementes las reacciones del público; hasta el punto de que la multinacional se ha visto en la obligación de publicar un comunicado con detalles sobre el proyecto, las intenciones y el historial de esta campaña de motivación, que insiste en que este curioso personaje ya ha sido “querido y bien recibido por los niños y las familias en América Latina y en Europa”.
De manera a atenuar el impacto de las críticas, en un correo electrónico enviado a las agencias de prensa, Lisa McComb, vocera de la franquicia, precisó que «las redes sociales son un gran lugar para tener una conversación y expresar una opinión, pero no todos sus comentarios reflejan la visión más amplia».
Sin embargo, basta un paneo sobre algunos sitios para constatar que esta nueva mascota no ha sido muy bien recibida. «Me asusta un poco, sobre todo la sonrisa y los brazos», declaró a Daily News un niño de 9 años llamado Michael Gramela, residente en el Upper West Side neoyorkino.
