Los hombres son una caja de sorpresas. Y ahí radica parte de su belleza, pero támbién la angustia que provocan a las mujeres; una no sabe a qué atenerse… Porque una cosa es iniciar una relación con uno de 30, otra con uno de cuarenta y pico, y una aún más distinta es arrancar algo con un señor de 50 años.
Cada edad tiene sus mañas, también sus virtudes. Por eso, porque estar preparadas puede ayudarnos a sufrir menos, y a disfrutarlos más, aquí va un detalle de cómo son los hombres según pasan los años, inspirado en la experiencia personal y en una nota publicada en la versión española de la revista Glamour. Les servirá, sin duda, para poder identificar al propio; pero sobre todo, las guiará en la búsqueda de una pareja que responda a sus expectativas.
Hasta los 20 años, en la cama, los varones carecen de experiencia y tienen un exceso de energía. Difícilmente saben qué te gusta. Aún no saben qué les gusta a ellos. A partir de los 20, son pura libertad y deseo de experimentar. Buscan desesperados el contacto físico y desean vivir todas sus fantasías sexuales. La consigna: divertirse. Un defecto de esta etapa, sin embargo, es que son más proclives a tener eyaculación precoz. Por la ansiedad de “comerse el mundo”, se entiende.
A los 30, llega la búsqueda de una pareja estable con la que tener el tiempo suficiente como para que el sexo madure. Ya no se desesperan por estar con “todas” (están tratando de cuidar una relación) pero como recuerdan el placer que les provocaba “la diversidad”, aseguran los psicólogos que en esta década suelen consumir más pornografía que antes. Hay otro factor que los distrae: están en pleno desarrollo profesional y el estrés ya se ha apoderado de ellos. Además, si han formado familia, están a cargo de hijos, y eso también puede dispersarlos. Sin embargo, el rendimiento sexual continúa siendo óptimo. Dicen que la década de los 30 es la mejor edad del hombre para disfrutar del sexo.
A los 40, el cuerpo empieza a dar las primeras señales de desajuste. Una cosa ordena el cerebro, otra hace el físico. El hombre se siente entonces puesto en tela de juicio porque su rendimiento ya no es el mismo, y entonces comienza a ser más infiel que antes. Su autoestima está en crisis y quiere que lo adulen. A la hora de elegir, prefiere que sus parejas sean más jóvenes que él. A esta edad la clave es no caer en la apatía. La pareja debe pelear contra la falta de deseo a la que puede empujar la rutina. La complicidad sexual será determinante si lo que quieres es que ninguna de estas señales se haga presente.
A partir de los 50, todo es ganancia. A esta edad los hombres ya saben qué quieren, con quién pueden tenerlo, y cómo tienen que hacer para preservarlo. Además, ¡es cuando mejor saben tratar a las mujeres! Es posible que el cuerpo tenga otros tiempos, y que necesite también de otros incentivos, pero lo bueno es que seguramente él ya sabrá qué es lo que necesita. Y te lo pedirá. También conocerá tu cabeza y anatomía, y los atajos para erotizarte más rápidamente. Ningún problema de trabajo le quitará el sueño frente a una noche de placer.
¿A qué edad prefieres sexualmente al hombre? ¿Por qué?
