Tegucigalpa, Honduras.
Los integrantes del Consejo de la Judicatura de Honduras, incluido el presidente del Supremo, Jorge Rivera, se someten a pruebas de confianza como parte de un proceso de depuración del Poder Judicial.
Antes de someterse a las pruebas, Rivera dijo que él y los otros miembros del Consejo de la Judicatura «no están obligados» a examinarse, pero que es una manera de «dar el ejemplo para que los demás funcionarios también se sometan a los mismos exámenes».
La reprobación de la prueba del polígrafo «no es causal de despido, no así las pruebas toxicológicas y patrimoniales», explicó Rivera, quien señaló, además, que los magistrados tampoco están obligados a someterse a las pruebas.
En los próximos días los jueces y funcionarios del Poder Judicial también se someterán a las polémicas pruebas de confianza, indicó Rivera, quien no precisó el destino de los integrantes de la Judicatura que reprueben los exámenes.
Los análisis toxicológicos forman parte, junto al polígrafo y estudios psicológicos, de las polémicas pruebas de confianza que se han comenzado a aplicar en el proceso de depuración del Tribunal Supremo de Justicia, subrayó.
Los integrantes de la Judicatura, que fueron electos por el Congreso Nacional en septiembre de 2013 para un periodo de cinco años, tienen la misión de modernizar el sistema judicial, dirigir los procesos de selección de jueces y demás servidores de la función judicial, así como evaluarlos y sancionarlos, de ser el caso.
Desde diciembre de 2013 hasta el momento, el Consejo de la Judicatura ha suspendido a más de 50 personas, incluidos jueces y funcionarios, y ha destituido a 9, por presuntas irregularidades en algunos casos.
