La epidemia de ébola que se ha desatado en África capta en estas semanas los esfuerzos de las grandes farmacéuticas del mundo por encontrar una cura. De momento, la cifra de muertos por el virus supera los 1.350 y se estima que alrededor de 3.000 personas más están afectadas. Una puerta para la esperanza se ha abierto con dos ciudadanos estadounidenses infectados por el virus en Liberia, el doctor Kent Brantly y Nancy Writebol.
Ambos recibieron un tratamiento experimental con el que han curado. El suero, el mismo que se le administró al sacerdote español Miguel Pajares sin la misma suerte –falleció el 12 de agosto-, no había sido probado hasta ahora con humanos. El problema es que el medicamento está agotando sus existencias.
¿Quién está detrás del medicamento? ¿Pfizer? ¿Glaxo? ¿Merck? Nada de eso, el fabricante del suero, un cóctel de anticuerpos que se produce en plantas de tabaco, es una pequeña start up americana, Mapp Biopharmaceutical, radicada en San Diego (Estados Unidos) que fue fundada en el año 2003 por el biólogo Larry Zeitlin.
Con apenas nueve empleados, Mapp Bio, que nada tiene que ver con MAP Pharmaceutical, propiedad de Allergan, ha desarrollado durante años el tratamiento experimental ZMapp.Hasta ahora, sólo había sido probado con resultados prometedores en primates no humanos con anticuerpos monoclonales.
Antes de fundar Mapp Bio, Zeitlin, doctor por la Universidad Johns Hopkins, había trabajado en ReProtect, de 1996 a 2000, y en Epicyte (fusionada con Biolex) entre 2000 y 2003. El presidente y fundador de Mapp Bio ha liderado la investigación sobre el ZMapp, en la que también han particpado la firma canadiense Defyrus, el Gobierno de Estados Unidos y la Agencia Pública de la Salud de Canadá (PHAC, por su siglas en inglés). Las licencias de los medicamentos de Mapp Bio los comercializan su socio LeafBio.
En su colaboración con el Gobierno de Estados Unidos para encontrar un tratamiento contra el ébola, Zeitlin ha trabajado codo con codo con los Institutos Nacional de Salud (NIH) y la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa, un brazo del ejército que se encarga de luchar contra armas de destrucción masiva.
De acuerdo con Zeitlin, el ZMapp tiene potencial para ser eficaz y, al mismo tiempo, económico. Abre, además, una vía de escape para los productos de tabaco, después de que la producción de cigarrillos haya caído estrepitosamente en los últimos años.
Nadie se atreve a establecer el valor que podría alcanzar ZMapp, sobre todo porque aún queda un largo camino hasta confirmar que el medicamento acaba con el virus del ébola. De resultar positivo, la dimensión de Mapp Bio sin duda cambiará. Según señalan desde una farmacéutica española, “podría ser una revolución y desde luego se convertiría en un jugador importante con un potencial de crecimiento enorme”. Máxime cuando “la epidemia no sólo afecta a los negros de África (que no tienen dinero) sino también a ciudadanos blancos de países occidentales”.
Ahora bien, al mismo tiempo, las mismas fuentes dudan de la capacidad de la empresa para suministrar los tratamientos necesarios y no descartan que “se asocie con otros grandes grupos” para su fabricación. El tiempo dirá si el es la solución definitiva para el virus del ébola.
