Está claro que hombres y mujeres somos muy diferentes y en el manejo de nuestras finanzas las diferencias son evidentes y pueden llegar a causar problemas que duelen en nuestro bolsillo.
Sin embargo, las diferencias bien administradas pueden ser creadoras de valor porque los polos opuestos se complementan.
La administración del dinero. Las finanzas personales exigen una serie de actividades de mucho detalle que a muchos hombres pueden resultar agobiantes, pero las mujeres son muy eficientes al hacerlas. Llevar las cuentas y hacer presupuesto pueden ser esas actividades en las que ellas sobresalen.
Y está claro que una familia que lleva bien un presupuesto y logra gastar menos de lo que gana, puede ahorrar y crecer económicamente.
El papel de la mujer en el control de los gastos del hogar seguirá creciendo en la medida en que se proyecta un importante aumento en el poder adquisitivo de las mujeres en los próximos años.
De acuerdo con un estudio reciente de la consultora Boston Consulting Group (BCG), en los próximos cinco años las mujeres de todo el mundo aumentarán sus ingresos en $8 trillones siendo ellas el factor que más impulsará los ingresos de las familias a nivel global.
De hecho, la firma BCG habla de que el futuro será una economía femenina porque las mujeres no solo ganan cada vez más dinero sino que cada vez intervienen más como las que deciden los gastos de las familias.
Un estudio de la firma de inversión Prudential de 2010-1011 mostró que el 95% de las mujeres participaba activamente en las decisiones financieras de las familias y en el 33% de los casos eran ellas las principales responsables de las decisiones financieras.
Los hombres mejor en el ahorro y la inversión. Aunque las mujeres sobresalen en su capacidad de gestión del día a día no les va tan bien en el ahorro. Un estudio de la firma de fondos Vanguard muestra que mientras el acumulado promedio en las cuentas de retiro de los hombres es de $95.000, en las cuentas de las mujeres la cifra es de $58.000.
Esto muestra que posiblemente los hombres son mejores al tomar decisiones de ahorro e inversión. Sin embargo, no se puede tener ahorro e inversión si no se empieza por un buen presupuesto y es ahí es donde mejor se complementan las diferencias de hombres y mujeres. Si el hogar fuera una empresa, la mujer es el mejor gerente operativo mientras el hombre es bueno como gerente de estrategia.
La explicación de que no lideren en el ahorro y la inversión puede estar en un problema de educación financiera. Según el estudio de Prudential, menos de 2 de cada 10 mujeres se sienten suficientemente «preparadas» para tomar decisiones de inversión y cerca de 9 de cada 10 dicen que sus conocimientos de asuntos como fondos mutuos, anualidades, planes de retiro, etc, son limitados.
Sin embargo, el mismo estudio de Prudential afirma que las mujeres cada vez aprenderán más de productos financieros y el creciente dominio sobre estos temas influirá aun más en los cambios que la sociedad tendrá en el futuro.
Lo interesante de todo esto es que aunque hombres y mujeres son muy diferentes en muchas cosas incluso en lo que tiene que ver con el dinero, se pueden complementar para generar equipos ganadores en finanzas personales.
