El amor en tiempos de internet se ha impregnado de algunas peculiaridades: sitios web de búsqueda de parejas basados en elaborados algoritmos para tratar de buscar parejas compatibles, salas de conversación donde se flirtea, se seduce y se enamora, relaciones a distancia apoyadas en videoconferencia.
No hay prueba de que por ello se ame más o se quiera menos, pero esas relaciones internéticas tienen muchos de los problemas de las relaciones tradicionales.
Algunos de esos asuntos complicados son la mentira, el abuso de confianza y el robo, y en esta época cercana al Día de San Valentín, aunque parezca increíble, se da un auge de esos engaños de parte de amantes, reales o ficticios, que dejan a sus víctimas con el corazón roto y el bolsillo vacío.
De acuerdo a información de la televisora ABC, la compañía de transferencias de dinero Western Union ha alertado al público para que, si tiene una relación en línea, no envíe dinero a nadie que no conozca en persona. Aunque suene inverosímil, mucha gente se deja convencer en esas relaciones virtuales y le envía cuantiosas sumas a sus seductores internéticos, que luego desaparecieron sin dejar rastro. Al menos $55 millones se perdieron de ese modo en 2012, según el Departamento de Justicia.
Así, relata ABC, Western Union se unió al Better Business Bureau, un organismo que promueve y certifica las buenas prácticas en los negocios, para ofrecer consejos sobre cómo prevenir estafas románticas en internet.
Entre las señales de alerta que pueden delatar a un posible estafador figuran:
-La persona piden hablar o chatear en sistemas de email o mensajería que no son parte de los sitios de citas, para no dejar rastro de la conversación.
-Afirma ser de este país pero estar de viaje o trabajando en el extranjero.
-Pide dinero o datos de tarjeta de crédito.
-Envía emails con links a sitios cuestionables.
Por otro lado, los defraudadores tienden a ser rápidos y declaran su amor a su víctima en pocas horas, pues lo que realmente quieren es conseguir dinero fácil. Las personas de mayor edad suelen ser de las más frecuentemente engañadas, pero no hay edad para este abuso.
Así, como dice el dicho, no le dé a ningún amigo o amante online ni todo el dinero ni todo el amor. De preferencia no le dé ni lo uno ni lo otro hasta conocerlo en persona de modo suficiente.
