Durante el año 2012 cerca de 8,390,221.70 millones de dólares fueron transferidos en todo el mundo desde países de origen a otro destino, un 6,1% más que el año anterior.
La mayor parte acabó en economías occidentales, siendo Suiza el país que más dinero ingresó, con 1.800.000 millones de dólares.
No todas estas transferencias cumplen con los requisitos legales de sus países de origen, ya que se aprovechan de la opacidad que ofrecen ciertos destinos a los que les interesa convertirse en receptores de estas elevadas cantidades de dinero.
Estas economías atraen el capital mediante la poca visibilidad financiera que ofrecen o fijando impuestos sobre el dinero muy bajos o inexistentes. Tax Justice Network ha publicado un estudio en el que clasifica a los diferentes países según su opacidad financiera.
En este ranking se puntúa con 100 puntos una opacidad financiera total y con 0 la plena trasparencia. Según el informe Suecia, Dinamarca o España están entre los países más trasparntes con 30 puntos, muy lejos de los 80 que tienen las 16 economías que encabezan la lista.

