El Reef Acapulco Pro congregó a 48 surfistas y bodyboarders latinoamericanos, quienes en 11 «heats» de tres participantes cada uno, fueron clasificando para la gran final y el esperadao «wild card» que asegura su pase al gran Open de Los Cabos, llave para las competencias mundiales.
Playa Bonfil se transformó en la mejor escena surfista de México, en un conjunto de hermosas chicas en bikini, muy buenas olas, el tradicional ambiente fiestero de Acapulco y, por supuesto, mucho surf, lo cual desembocó en una fiesta de grandes dimensiones, en la que se escogió la nueva reina del surf en México, la cancunense Coral Grunewald.
