La noticia ya casi ni sorprende. José Mourinho se mete con el FC Barcelona, con el Real Madrid, con el Arsenal y hasta con el Manchester City del bueno de Manuel Pellegrini.
Sin embargo, si que sorprende la obcecación del técnico portugués con el equipo blaugrana, por ejemplo, siete meses después de salir de la península ibérica.
Tras su paso por el Inter de Milán, Mourinho jamás ser refirió al AC Milan o a la Juventus mientras fue entrenador del Real Madrid. De vez en cuando si que hizo referencia a su paso por el club Neroazzurro e incluso recordó varias veces su conocida victoria en semifinales de la Champions ante los azulgrana con el club de Moratti, pero jamás se mostró tan enganchado al pasado como desde su retorno al Chelsea.
Y el tema no es que su «odio» por el Barça siga creciendo. Creo que la situación pasa más por su anhelo al tiempo que vivió en el Real Madrid. Para bien o para mal, el club merengue está en el centro del universo futbolístico, y el Chelsea se encuentra un poco más alejado.
A Mourinho le va la marcha, y aunque asegura que su familia lo pasó muy mal en Madrid, él estaba en su salsa. Le gusta la presión y también echarse el mundo por montera. En el Chelsea, esto es más difícil y de ahí que constantemente esté recordando que el entrenó al Real Madrid y que él conoce muy bien al Barça.
No cabe duda que el portugués tiene morriña de su pasado en España.
