SOCHI, Rusia.- Un grupo extremista islámico ha pedido a sus seguidores que recen para que haya un terremoto durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi para vengar a musulmanes que han muerto allí combatiendo a los «infieles rusos».
El llamamiento lo realizó una rama local del Emirato del Cáucaso, un grupo que está librando una insurgencia para el establecimiento de un Estado islámico en el Cáucaso Norte de Rusia y que llamó a sus simpatizantes el año pasado a perpetrar ataques durante los Juegos.
«Todos los que puedan leer esta carta pueden suplicar al Altísimo que destruya la tierra en Sochi con un terremoto», decía el llamamiento subido a internet el lunes.
«¡Los Juegos de los ateos y paganos! ¡Los cerdos son tan arrogantes que decidieron realizar los Juegos sobre el terreno donde nuestros ancestros derramaron su sangre para defender al Islam y a los musulmanes! ¡Hasta el ciego puede verlo!», agregó el llamamiento.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin -quien libró una guerra en Chechenia para intentar sofocar a separatistas en el Cáucaso Norte-, está apostando en los Juegos su prestigio personal y político.
Algunas de las competiciones se realizan en territorios que fueron el hogar de la etnia de los circasianos hasta que fueron expulsados en el siglo XIX.
Los líderes islamistas afirman que eso es equivalente a realizar «danzas satánicas» sobre las tumbas de musulmanes muertos mientras combatían a fuerzas rusas y el líder del Emirato del Cáucaso, Doku Umarov, llamó a sus seguidores el año pasado a impedir la realización de los Juegos.
«Sabemos cómo los infieles rusos -que han estado peleando durante siglos en el Cáucaso- se han vuelto arrogantes y decidieron realizar los Juegos Satánicos sobre el territorio de los compañeros que trajeron el Islam», decía el nuevo llamamiento emitido por la rama de medios del Emirato del Cáucaso en Ingushetia, localizada a 650 kilómetros de Sochi.
Rusia asegura que los Juegos están tan bien protegidos de ataques de extremistas como cualquier otro lugar de Occidente y que los servicios de seguridad rusos están trabajando con autoridades de Europa y América del Norte.
La insurgencia en el Cáucaso Norte, que se extiende desde Daguestán, en el Mar Caspio, hasta cerca de la costa de Sochi en el Mar Negro, tiene sus orígenes en las guerras entre fuerzas rusas y separatistas chechenos en 1994-1996 y 1999-2000.
