NUEVA YORK.- El expresidente de Guatemala Alfonso Portillo fue sentenciado el jueves a cinco años y 10 meses de prisión después de que admitiera haber recibido 2,5 millones de dólares en sobornos de Taiwán y haber balnqueado dinero a través de bancos estadounidenses.
La sentencia, que fue impuesta por el juez de distrito Robert Patterson en un tribunal de Nueva York, garantiza que el expresidente de la nación centroamericana seguirá en la cárcel, más allá de los cuatro años que ya ha cumplido tras su arresto en 2010 en Guatemala y posterior extradición a Estados Unidos en 2013.
Portillo, de 62 años, fue presidente de Guatemala entre 2000 y 2004.
Durante la audiencia, a la que asistieron partidarios y familiares del exmandatario, el juez también le ordenó entregar 2,5 millones de dólares, y afirmó que abusó de su posición al cometer esos delitos.
«El caso tiene importancia acerca de cómo tratamos violaciones a las leyes contra la corrupción y el impacto en este país y en términos de qué papel vamos a jugar», agregó el juez.
El actual presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina, dijo que respetaba las decisiones judiciales en torno al caso y que su gobierno estará pendiente de si a Portillo le restan días por el tiempo que pasó detenido.
«Hemos sido respetuosos de la justicia guatemalteca que lo declaró absuelto. También respetamos el proceso de extradición que dejó firmado el entonces presidente Álvaro Colom», dijo Pérez a periodistas.
Las autoridades de Estados Unidos inicialmente acusaron a Portillo de blanquear decenas de millones de dólares sustraídos del Gobierno guatemalteco, incluyendo 2,5 millones de dólares provistos por la embajada de Taiwán en Guatemala.
En marzo, Portillo se declaró culpable de un cargo de conspiración para blanquear dinero. Pero dijo que los 2,5 millones de dólares fueron un soborno de Taiwán a cambio de mantener el reconocimiento diplomático a la isla asiática.
China dice que Taiwán no tiene derecho al reconocimiento diplomático dado que es parte de su territorio. Ambos han tenido gobiernos separados desde el triunfo de los comunistas en la guerra civil china en 1949.
Sólo 22 países mantienen relaciones diplomáticas con Taiwán, incluidos Panamá, Nicaragua y Belice en Centroamérica.
Los abogados de Portillo han dicho, según documentos de la corte, que su defendido no fue ni de cerca el único líder guatemalteco o centroamericano en aceptar regalos o sobornos de Taiwán.
«Estoy convencido, su señoría, que Dios y la historia sabrán si fui un hombre bueno o malo durante mi tiempo en la Tierra», dijo el jueves Portillo al tribunal.
