El 15 de abril de 2013 sus vidas cambiaron, y no en la forma que ellos esperaban al cruzar la línea de meta de uno de los maratones al que aspira llegar cualquier corredor. Dos bombas estallaron en Boylston Street, hiriendo a 282 personas y matando a tres.
Un año después, algunos sobrevivientes regresaron a esa línea de meta para participar en el proyecto Dear World, de Robert X. Fogarty.
El fotógrafo pidió a estas personas compartir con su familia, amigos y extraños un mensaje significativo en su cuerpo.
«Hemos aprendido que no puedes perder tu voz; y a lo largo de tres años, lo hemos visto en los ojos de miles: han compartido sus esperanzas y miedos, sus pérdidas y alegrías sin importar su religión, raza o lengua», dice Fogarty en su página web.
«Cuando les pedimos regresar a la línea de meta, ese lugar que cambió sus vidas, sabíamos que no sería fácil. Nos dijeron que hay días más difíciles que otros, pero que está bien tener malos días».
«Nos han hablado de la bondad de otros. Colegas que cuidaron a sus hijos. Amigos de la escuela que enviaron notas. Vecinos que cocinaron… Lo que ocurrió ese día fue terror, y el terror ocurre cuando hay ausencia de amor.
Hoy Boston es una ciudad con historias de amor. Mientras estén sanando, nos inspirarán a los demás a ser mejores», escribió Fogarty como preámbulo a las imágenes del proyecto de Boston.
Hoy volverán a escribir otra historia, otras memorias. Texto: Karime Hermoso
