Ricardo La Volpe llegó al Guadalajara con varita mágica. Le bastaron cuatro días para cambiarle la cara a unas Chivas que no tenían ni pies ni cabeza. El argentino no pudo empezar de mejor manera su paso por el Rebaño, ya que consiguió su primer triunfo ante Pachuca por marcador de 3-1, puso a su equipo en puestos de Liguilla y despertó a toda una enorme afición que se encontraba dormida y que terminó coreando el nombre de La Volpe.
El conjunto tapatío venció a los Tuzos en su propia casa; demostró que es un nuevo equipo, con idea y con orden, pero sobre todo con corazón, ya que se levantaron de un gol tempranero y terminaron llevándose los tres puntos.
Apenas tenía 6 minutos como técnico del Guadalajara en un juego oficial y Ricardo La Volpe se empapó de inmediato de la crisis rojiblanca, ya que Pachuca sorprendió a Chivas con un gol de vestidor y le quitó la sonrisa al Bigotón, quién se vio rápidamente contra las cuerdas en su nueva aventura.
Por su parte, Enrique Meza aplaudía el éxito de su estrategia, ya que se dedicó a atacar con balonazos a los zagueros tapatíos y en la primera le salió, ya que Jürgen Damm tomó un largo trazo y a velocidad hizo pedazos a un lento Jair Pereira, el juvenil tuzo llegó a línea de fondo y sacó una diagonal, la cual fue desviada por Néstor Vidrio, lo que ayudó a que le quedara el balón a Enner Valencia, que simplemente tuvo que empujar la pelota para abrir el marcador.
A pesar de ir abajo en el marcador, el Guadalajara empezó a mostrar una mejor cara, con un estilo de juego más marcado y con la intención de atacar, algo que a la postre le dio resultados y le regresó la sonrisa al Bigotón, ya que al minuto 15, Néstor Vidrio se animó a ir al ataque y sacó un centro que techó a dos defensas, quedando justo para que Giovani Hernández emparejara los cartones con un zurdazo. Así se fueron al descanso.
Para la segunda parte el partido fue decayendo y el gas se les fue terminando a ambos equipos, ya que poco a poco fueron desapareciendo las acciones de gol y el duelo se enfrascó en el medio campo.
Al 79′, Omar Esparza recuperó un balón en la salida de los Tuzos, se metió a línea de fondo y sacó un centro retrasado, el cual tomó Aldo De Nigris, quien recortó de maravilla para después ponerle un dulce a Carlos Fierro, el cual no desaprovechó y lo mandó al fondo del marco para poner el 1-2 en los cartones.
Pero la fiesta no terminó ahí, al 90′ Carlos Fierro se fue mano a mano contra el Conejo, el rojiblanco estrelló el balón en el portero, pero el rebote le pegó a Efraín Cortés y para su mala fortuna el esférico terminó en su propia portería para poner el 1-3 definitivo
