Puede parecer un poco absurdo, pero un profesor de economía de la Universidad Anglia Ruskin, en Inglaterra, realizó un estudio estadístico para el Instituto Laboral de Bonn, en Alemania (IZA), y encontró que las personas que tienen más actividad sexual ganan más dinero.
Que divertido, ¿será que el argumento del dinero nos sirve para calmar el dolor de cabeza de nuestras parejas?
El estudio en el que se usan técnicas estadísticas y análisis económico, concluye que existe una relación entre la frecuencia en la actividad sexual y el nivel de ingreso. Es más, según el estudio, entre mayor es la frecuencia, mayor es la productividad en el trabajo.
Sexo y salud
La explicación es en realidad mucho más simple. Cuando las personas tienen actividad sexual de forma regular, son personas más felices, que se alimentan mejor y son más activas. Y todo esto se traduce en tener una mejor energía para todo, incluyendo el trabajo.
Y si son más activos y productivos, la conclusión del estudio es que ganan más dinero.
De hecho el estudio demuestra que los trabajadores que tienen actividad sexual más de 4 veces por semana reciben mayores ingresos según las estadísticas. Además, el estudio también concluye que para las personas entre los 26 y 50 años de edad, la relación entre la actividad sexual y los ingresos es estadísticamente mayor.
Y aplica para todos porque, los resultados no cambian por nivel educativo, ocupación o sector económico.
Por supuesto, esto no indica que si mañana decides darle un impulso a esta parte de tu vida el mes siguiente tu cheque va a llegar con un aumento.
Además esto es pura estadística. Es decir, con el apoyo de una universidad de Grecia se realizaron encuestas en 7.500 hogares de ese país y se recolectó información sobre la actividad íntima de los encuestados junto con sus ingresos, tipos de trabajo y mucho más. Al final encontraron relaciones estadísticamente significativas (que no ocurren al azar y están sustentadas en los datos) entre la actividad sexual y el nivel de ingreso.
En esa muestra, el sexo y el dinero están altamente ligados. Además, tal vez no es coincidencia que el sexo y el dinero sean dos fuerzas que mueven al mundo.
