A pesar de ser uno de los mejores boxeadores de la actualidad, Juan Manuel Márquez no tiene poder de convocatoria, pues a unos cuantos días de su enfrentamiento contra Mike Alvarado en el Fórum de los Ángeles, California, la venta de boletos no ha correspondido a la expectativa del promotor estadounidense Bob Arum.
Márquez no tiene carisma para que él solo pueda llevar el peso de una cartelera. Si en Los Ángeles, que es una de las ciudades con mayor número de mexicanos, aún existen boletos, quiere decir que’Juanma’ necesita de otro boxeador que atraiga a los aficionados, aunque no tenga calidad boxística pero sí el arrastre para poder lograr que la arena se llene.
Tampoco es factor el precio de los boletos, debido a que el más barato es de 25 dólares, mientras que el más caro vale 400 de la misma divisa estadounidense. El pasado 3 de mayo, en Las Vegas, Nevada, el costo de las entradas para ver la contienda entre Floyd Mayweather Jr. campeón Welter y Súperwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) fluctuaron de 350 a mil 500 dólares. En este caso todos los boletos se vendieron a pesar del costo.
La historia para Márquez tampoco es nueva. En su contienda ante Timothy Bradley del 12 de octubre del año pasado, la venta de boletos fue un fracaso rotundo. El Thomas and Mack Center donde se realizó el pleito no se llenó.
Para colmo el Pago Por Evento (PPV) también fue un fiasco. Se calcula que solamente 350 mil hogares estadounidenses compraron la contienda, a pesar de que Juan Manuel venía de noquear de forma brutal a Manny Pacquiao, el 8 de diciembre del 2012, en la misma Ciudad del Juego.
