Tegucigalpa, Honduras.
El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo que los criminales y narcotraficantes no tendrán una vida tranquila en su país porque serán perseguidos por los cuerpos de seguridad y se les incautarán todos sus bienes.
Honduras ha sido invadida «por narcotraficantes, por gente del crimen organizado internacional», pero esos grupos «no tienen espacios ni van a tener una vida tranquila aquí», indicó el gobernante durante la entrega de un aporte económico para la remodelación de un presidio en el oriente del país.
«Así que mejor se van o se entregan pero que nos dejen en paz, los hondureños estamos en la obligación de recuperar la paz y la tranquilidad», agregó.
Hernández enfatizó que los criminales y narcotraficantes deben saber que cada dólar, vehículo y cualquier otro bien material que tengan se les quitará «porque lo obtuvieron indebidamente»,
Los recursos que se les incaute a criminales y narcotraficantes servirán para obras como la remodelación de cárceles con la participación de los privados de libertad dentro de un programa para su rehabilitación, dijo el presidente.
Reiteró que a los criminales «se les terminó la fiesta» y que la prevención es lo único que puede volver sostenible el clima de seguridad que se merecen los hondureños, que sufren por una violencia que deja un promedio de quince muertes diarias, según la Secretaría de Seguridad.
Hernández pidió a todos los sectores del país que le ayuden a la prevención para que los hondureños recuperen la paz y tranquilidad que han perdido.
Durante su Gobierno que inició el 27 de enero pasado, Hernández ha emprendido una serie de medidas orientadas a combatir la delincuencia, el narcotráfico y el crimen organizado.
En su opinión, las medidas están dando buenos resultados, aunque reconoce que aún no es suficiente.
El presidente indicó además que los operadores de justicia también están generando confianza en la lucha que se ha emprendido para frenar la criminalidad.
«El país esta cambiando, vamos por buen camino, este tema de la inseguridad ha sido tan profundo y complejo, creo que los hondureños cometimos un grave error por años al dejar este tema como menor y prácticamente hasta que tocamos fondo nos dimos cuenta de la dimensión del problema», acotó.
