El Super Bowl de 2018 se jugará en Minneapolis, luego que recientemente los dueños de equipos de la NFL les otorgaron la sede como un premio a los Vikings y a la ciudad por construir un estadio nuevo para reemplazar al viejo Metrodome.
Los propietarios de equipos eligieron a la ciudad y su nuevo estadio, que costará mil millones de dólares, por encima de Nueva Orleáns e Indianápolis.
El partido que decide el campeón de la NFL se jugará en Minneapolis por segunda ocasión. En 1992, Washington derrotó a Buffalo en esa ciudad.
