Rihanna siempre impresiona por mostrar más de la cuenta y por sus estilos nada convencionales, pero esta vez la estrella de Barbados sorprendió precisamente porque parecía toda una damita de la realeza.
Riri acudió al curcero de Christian Dior en su show 2015 con este sencillo vestido color rosa de tela satinada que por lo visto se arrugó fácilmente.
La ganadora de siete Grammys dio el toque colorido a su atuendo con sus zapatos y su cartera, mientras que el acento de oro que la caracteriza lo llevó puesto en sus llamativas prendas.
El maquillaje fue quizás lo único que se vió propio de la cantante de 26 años, pues el vestido parece un intento fallido de elegancia que no resalta ni su figura, ni su estilo. ¿A ti qué te parece?
