El Real Madrid no logró ganar el partido clave de la Liga y ahora tendrá que sufrir en las últimas 9 jornadas con el Atlético Madrid líder y el Barcelona soplándole en el cogote a sólo un punto.
El Clásico acabó siendo una jornada fatídica para los blancos y si alguien personificó la mala noche madridista ese fue Xabi Alonso, que jugó quizás su peor partido de la temporada y, además, cometió un penalti infantil a falta de diez minutos para el final del partido que le costó el empate a su equipo.
El vasco lleva unos meses bastante bajo de fuerzas y se le nota que físicamente la temporada le ha pasado factura.
Ante el Málaga, la semana pasada, falló más pases que en cualquier otro partido de la Liga, y ante el Schalke 04 en el Santiago Bernabéu dejó más de un error de bulto al fallar en el cierre en varias jugadas.
En el Clásico el tolosarra dejó mucho que desear y con su error de libro pudo haber puesto el título de Liga en bandeja al Atlético de Madrid.
Hasta ayer el Real Madrid dependía de si mismo. Tras el Clásico, tendrá que rezar porque el Atlético de Madrid falle para poder optar al título. Gran culpa de esta situación debería caer sobre los hombre de Xabi Alonso.
