El inglés David Beckham y su esposa Victoria fueron anunciados por distintos medios europeos como los nuevos dueños de Casa Casuarina, la casa de Versace en Miami Beach.
Aparentemente, en el trato participó la inmobiliaria Proto Organization, encargada habitual de buscarle un nuevo hogar a las celebridades de Italia y Hollywood.
La mansión de diez dormitorios, once cuartos de baños, vistas al océano Atlántico y grandes obras de arte que decoran las paredes de algunos de los cuartos de la villa, fue el gran deseo de Victoria Beckham tomando en cuenta sus pretensiones de ser la nueva referencia de la moda en Estados Unidos.
Su últlimo propietario Peter Loftin se declaró en bancarrota. Sin embargo, en medio de toda la vorágine mediática apareció una versión diferente.
“No tenemos ni idea de dónde vino. Tenemos una llamada a nuestra empresa de relaciones públicas”, dijo Jonathan Bennett, director de bienes raíces e inversiones para la familia Nakash miembro de la socialité neoyorquina que presuntamente compró la casa por un poco más de 41 millones de dólares.
La familia Nakash habría superado en una subasta la oferta del billonario Donald Trump para adjudicarse la propiedad. Ya los nuevos propietarios hablan de acuerdos con el popular restaurante Barton T para su reapertura, y también de convertir la propiedad en un hotel boutique.
Al parecer, será cuestión de poco tiempo para conocer quién es el nuevon y verdadero dueño de la Villa Versace conocida como la “Casa Maldita”, en donde el famoso diseñador Gianni Versace fue asesinado en 1997.
