En zapatos y bolsas, las mujeres no escatimamos: somos capaces de invertir sumas considerables por un accesorio de diseñador. Nos sacrificamos por amor.
Pero, como todo enamoramiento, no siempre tiene final feliz. Muchas veces, compramos bolsas que acaban apolilladas en el fondo del clóset. O nos dejamos llevar por una buena oferta sin medir las consecuencias –léase estafas– detrás.
¿Qué deberías tener en cuenta a la hora de comprar un bolso de prestigio que podría costarte tu sueldo?
¿Sientes el impulso de comprar? Refrénalo un instante y considera estas tres cuestiones que enumera la revistaShop Smart:
- El tamaño. Si eres de baja estatura, una bolsa demasiado grande logrará que parezcas un gnomo. Si, al contrario, eres alta, esquiva los clutches más pequeños.
- El peso. Seguramente ya lo sepas, pero no viene mal refrescar la importancia de ¡cuidar tu espalda y tu cuello! Las bolsas más amigables con el cuerpo son las pequeñas o medianas, hechas de un material liviano. Las que se llevan cruzadas también son una opción saludable.
- El cierre. ¿Qué tan fácil es introducir y sacar cosas del bolso? ¿Qué tan seguros son los bolsillos? Revisa si tienen cierre o si son abiertos (y mucho más atractivos para los ladrones).
¡Alerta imitaciones!
Tanto en Internet como en tiendas de consignación o ferias de ropa usada, puedes encontrarte con el bolso de tus sueños: ese maravilloso modelo agotado, ¡y a mitad de precio!
La duda es: ¿cómo asegurarte de que sea Prada y no Parda? ¿LV y no LB? Una buena fashionista entrena su ojo para detectar las estafas. Apúntate estos tips de la revista Forbes y del sitio Fox Business:
- Revisa el hardware. Los cierres, herrajes y otras terminaciones deberían ser del mismo color y material, con excepción de Chloé que suele combinarlos. El bolso debería poder abrirse y cerrarse sin dificultad.
- Si se supone que sea cuero…huélelo. Luego, levántalo: debería ser pesado.
- Checa la ortografía. Comprueba, primero, que el logo sea el correcto en cualquier estampado o grabado. Algunas imitaciones de Goyard, por ejemplo, escriben el nombre de la marca “Gooyar”. Asegúrate de que las instrucciones de uso no hayan sido fotocopiadas y que no contengan ningún error gramatical o de cualquier tipo.
- ¿ Lugar de fabricación? La mayoría de los bolsos falsos de Louis Vuitton llevan la leyenda “Made in France”. Sin embargo, existe al menos una línea de la marca que fue creada en España –la de las cerezas sobre el clásico fondo amarronado, por citar una–, ¡así que presta atención!
- Conoce el bolso real. Siempre es menor el riesgo de que te estafen si fuiste alguna vez a la tienda de la marca y observaste en detalle el bolso de tus sueños. ¿Cómo es la tela que recubre su interior? Los bolsillos, ¿son iguales que en la versión original que conociste? Una imitación de un diseño de Chanel omite el bolsillo del reverso, por ejemplo.
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- Ofertas “espectaculares”. Si normalmente pagarías alrededor de $1.000 dólares por el bolso, desconfía si te lo ofrecen por $200.
- Enfócate en los detalles mínimos. Revisa que las costuras y terminaciones no tengan pegamento, excepto tal vez en alguna cartera, y que no queden hilos sueltos. En los bolsos de Louis Vuitton los monogramas en la tela típicamente se reflejan como en un espejo a derecha e izquierda de las costuras. Gucci y Fendi han comenzado a hacer lo mismo.
- Aléjate de los sitios web que se presentan como puntos de venta de bolsos de diseñadores famosos. Muchos fabricantes manejan sus propias tiendas de descuento de bolsos que no vendieron durante la temporada. Si encuentras un sitio que no está dirigido por el fabricante y ves bolsos muy caros, con un stock que te permitiría llevarte varias copias del mismo modelo, ¡desconfía!
