El 14 de febrero de 2013, con un stick de cricket y una pistola calibre nueve milímetros registrada a su nombre, Oscar Pistorius segó la vida de su novia Reeva Steenkamp y su idílica imagen de “Blade Runner”, el velocista de las cuchillas de fibra de carbono.
Ahora, a unos días de que se presente una vez más ante la corte, con apoyo de su equipo de relaciones públicas creó una cuenta en Twitter, desde la cual pide “no juzgar sin conocimiento” y promete revelar los pormenores del caso.
Al 24 de febrero de 2014, un día después de que fuera abierta, la cuenta @OscarHardTruth sólo contiene ocho tuits, pero acumula ya más de 15 mil seguidores, a quienes les aclara que “éste es el canal oficial de Twitter vinculado a la página web http://oscarpistorius.com que se utilizará para compartir información” del proceso.
Pistorius, quien acudirá a la corte el 3 de marzo próximo, niega la acusación de asesinato y asegura que confundió a Reeva con un intruso. Y mediante uno de los tuits enlaza a la página news24, según la cual los fiscales del caso admiten que Pistorius “no pudo haber tenido puestas sus prótesis cuando hizo los disparos que mataron a su novia, lo que eliminaría el argumento clave para la premeditación”.
Al plusmarquista le daban siempre una mesa de privilegio en las mejores fiestas, galas y ceremonias; era un habitual de las alfombras rojas en su país, Sudáfrica. Pero desde que el cuerpo de Reeva fue hallado con repetidos golpes en la cabeza y cuatro disparos, “Blade Runner” transita por un oscuro camino. Esperemos que la verdad sí vea la luz.
