Álvaro Arbeloa lleva dos meses de dieta.
Pero no es una dieta cualquiera. Se trata de la dieta sin gluten que impulsó a Novak Djokovic a convertirse en número uno del mundo. El serbio asegura en su libro «Servir para ganar» que no podía ser el mejor si no estaba al cien por cien mental y físicamente.
La manera de conseguirlo fue a través de un dieta equilibrada que omitía cualquier producto con gluten.
Si quieres seguir la dieta sólo tienes que alejarte del pan, harinas de trigo, centeno, cebada, sémola de trigo y avena. Tampoco pueden probar productos industriales como bollería, pasta, galletas, bizcochos, magdalenas, leches malteadas y alimentos malteados, chocolates, cerveza, malta, agua de cebada o bebidas con cereales.
De momento a Arbeloa le va de perlas. El lateral ha perdido dos kilos y se le nota más fibroso y rápido que en los últimos años.
Para el defensa campeón del mundo todo empezó en navidades, cuando sufrió unos severos problemas estomacales. Los médicos del club le recomendaron que dejara de lado el gluten, y el lateral se puso manos a la obra para seguir a rajatabla la dieta que encumbró a Djokovic.
Su juego ha notado una mejoría, y el español se siente de lo más cómodo siguiéndola.
