La Coca Cola tiene pretensiones de abarcarlo todo. El reciente comercial de esa marca de bebidas que se difundió en el Super Bowl fue criticado fuertemente por mostrar una suerte de megalomanía corporativa al asociar su marca con la diversidad étnica, social y cultural de Estados Unidos, como si la empresa tuviera algo que ver con ello o hubiese sido un factor objetivo en el establecimiento de esemelting pot.
Pero es indudable que el poderío económico y la penetración en el mercado de Coca Cola son de gran magnitud, y que una Coca Cola fría, dulce y gaseosa pueda ser conseguida a lo largo y ancho del mundo, quizá en ciertos casos más fácilmente que una botella de agua. Y en ese sentido Coca Cola tiene alguna forma de multiplicidad geográfica y demográfica.
Ahora, Coca Cola quiere entrar con fuerza en los hogares con un producto distinto: de acuerdo a un artículo publicado en ‘The Wall Street Journal’, Coca Cola Co. arrancó planes para vincularse con el fabricante de los equipos Keurig, las máquinas dispensadoras de café que operan con base en pequeños paquetes sellados y estandarizados del aromático producto. Keurig ha tenido enorme éxito con sus máquinas para el hogar y la oficina, y ahora Coca Cola planea ofrecer un sistema doméstico que, con base en alguna suerte de cartucho con la fórmula del popular refresco, ofrezca una bebida rápida y rica. Coca Cola pagaría además $1,250 millones por un 10% de Green Mountain Coffee Rosters Inc., el fabricante de los equipos Keurig.
¿Querrán los consumidores beber una Coca Cola preparada en su propia casa? Según ‘The Wall Street Journal’ existiría un mercado creciente para ello, y la alianza de Coca Cola y Keurig podría resolver algunos de los inconvenientes de equipos que ya están en el mercado, principalmente la necesidad de utilizar y reabastecerse de tanques de CO2 necesarios para añadir las indispensables burbujas a los refrescos de soda. SodaStream, por ejemplo, ya ofrece esos equipos y es el rival contra el que se enfilan Coca Cola y Green Mountain Coffee Rosters. El mencionado diario afirma que eso se logrará con un doble cartucho que incluye el saborizante por un lado y una fuente de dióxido de carbono para proveer las burbujas al momento de la mezcla con agua.
Desde luego, además del gas, queda por verse cómo enfriar el producto, pues casi nadie quiere beber una Coca Cola caliente, a diferencia de las bebidas servidas por los actuales modelos por los equipos Keurig.
Es una puesta un tanto arriesgada pero que los nuevos socios creen puede dar fuertes dividendos y puede trastocar el mercado de bebidas gaseosas si se realiza una fuerte transferencia del consumo de los refrescos embotellados a los preparados en el hogar. Según ‘The Wall Street Journal’ hay quien ve venir una batalla por ese segmento al mencionar la posibilidad de que SodaStream podría asociarse con Pepsi o Dr Pepper para retar a la dupla de Keurig y Coca Cola.
Sea como sea, la máquina Keurig de Coca Cola podría ponerse a la venta en 2015, de acuerdo a la agencia AP.
Aún es muy temprano para saber si el resultado de esta incursión en nuevos mercados será exitoso y si en el futuro bastará con apretar un botón para beber el refresco que hoy hay que ir a transportar a casa desde la tienda.
