SOCHI, Rusia.— Vladimir Putin, amante de las actividades al aire libre y presidente ruso de mano dura, presentó el martes una imagen tierna a pocos días de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno.
Putin visitó un santuario para leopardos persas, una especie en peligro de extinción, y jugó con algunos cachorros nacidos el verano pasado en las montañas aledañas a Sochi, sede de los Juegos.
«Decidimos salvar la población del leopardo persa debido a los Juegos Olímpicos», dijo Putin. «Digamos que debido a los Juegos Olímpicos, recuperamos sectores de la naturaleza».
Putin entró a la jaula y acarició al leopardo en la cabeza. «Nos caímos bien», bromeó.
