La asociación municipal impulsa ordenanzas urgentes para proteger el agua, prevenir enfermedades y fortalecer la respuesta territorial frente a dos amenazas que golpean a Honduras.
Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – La Asociación de Municipios de Honduras (AMHON) colocó a las 298 alcaldías del país frente a una tarea que ya no admite indiferencia: preparar respuestas municipales ante la sequía y el dengue. El organismo pidió que las corporaciones municipales incorporen en sus próximas sesiones la discusión y aprobación de ordenanzas dirigidas a prevenir riesgos y atender sus consecuencias. La iniciativa también contempla disposiciones relacionadas con la perforación de pozos en áreas municipales. El objetivo es llevar las medidas de prevención directamente al territorio donde sus efectos deberán aplicarse.
El llamado surge después de la entrada en vigencia del Decreto Ejecutivo PCM 016-2026, publicado el 19 de agosto en el Diario Oficial La Gaceta. Mediante esta disposición quedó conformado el Comité Técnico Interinstitucional de Gestión Integral de la Sequía. La instancia tendrá la responsabilidad de coordinar las acciones frente a la crisis derivada de la falta de lluvias y sus impactos en la población. Desde ese escenario, los gobiernos municipales pasan a tener un papel determinante en la respuesta territorial.
AMHON lleva las decisiones hasta cada municipio
AMHON plantea que cada corporación municipal analice sus propias condiciones antes de adoptar las medidas que considere necesarias. Las disposiciones podrán tomar en cuenta factores territoriales, culturales, ambientales, administrativos y financieros. Esto permitirá que cada municipio responda conforme a sus características particulares y a las amenazas que haya identificado. Las ordenanzas aprobadas podrán convertirse en disposiciones de cumplimiento obligatorio dentro de las respectivas jurisdicciones.
La estrategia reconoce que la realidad de los 298 municipios no es idéntica y que las capacidades para enfrentar la sequía pueden variar significativamente. Algunas localidades deberán concentrarse en proteger las fuentes disponibles, mientras otras podrán necesitar medidas particulares alrededor de la perforación de pozos. AMHON establece que las decisiones deben guardar relación con la situación concreta de cada territorio. De esa manera, la respuesta municipal busca alejarse de soluciones uniformes y concentrarse en acciones adaptadas a cada comunidad.
El acceso al agua se convierte en prioridad
Uno de los principales propósitos de las medidas será reducir los efectos provocados por la falta de lluvias. Las municipalidades continuarán trabajando junto al Gobierno y organismos de cooperación conforme a los diferentes niveles de alerta. La coordinación tendrá entre sus objetivos contribuir a garantizar el acceso al agua y disminuir los riesgos derivados de la sequía. La administración responsable de los recursos locales será fundamental para sostener esas acciones.
La regulación de la perforación de pozos adquiere especial relevancia dentro de ese escenario. AMHON pide que las corporaciones municipales valoren disposiciones específicas sobre este punto cuando las condiciones de su territorio así lo requieran. La medida forma parte de un conjunto más amplio de acciones preventivas frente a la escasez de lluvias. Cada alcaldía deberá determinar cómo incorporar estas disposiciones dentro de su propia ordenanza municipal.
Dengue abre otro frente para las alcaldías
La emergencia territorial no se limita al problema del agua, debido a que el dengue también forma parte del llamado dirigido a las 298 municipalidades. AMHON pidió que las ordenanzas incorporen medidas de prevención y atención frente a esta enfermedad. Las acciones deberán ajustarse nuevamente a las condiciones existentes en cada localidad. La intención es fortalecer una respuesta municipal que pueda atender simultáneamente amenazas ambientales y sanitarias.
La ciudadanía también tendrá una responsabilidad importante dentro del esquema planteado. AMHON llamó a la población a mantenerse informada y cumplir las disposiciones emitidas por las autoridades municipales. Las autoridades civiles y policiales deberán colaborar para garantizar la aplicación de las decisiones adoptadas. La efectividad de las ordenanzas dependerá así de la coordinación institucional y del cumplimiento ciudadano.
Alcaldías deberán convertir el llamado en acciones
Los alcaldes y alcaldesas reiteraron su compromiso de administrar eficientemente los recursos municipales y priorizar las acciones destinadas a proteger la vida y el bienestar de las comunidades. El desafío será trasladar ese compromiso a decisiones concretas en las próximas sesiones de las corporaciones municipales. Cada municipio deberá valorar sus amenazas, sus capacidades y las medidas que necesita implementar. La prevención comienza ahora a convertirse en una responsabilidad directamente vinculada con la gestión local.
AMHON insiste en que la coordinación entre Gobierno, municipalidades, instituciones y ciudadanía será decisiva para enfrentar la sequía y prevenir enfermedades como el dengue. Con el PCM 016-2026 vigente, las 298 alcaldías tienen ante sí la oportunidad de fortalecer la prevención desde sus propios territorios. Las ordenanzas podrán convertirse en la herramienta para ordenar acciones, reducir riesgos y proteger a las comunidades. La verdadera prueba estará en transformar el llamado institucional en respuestas oportunas antes de que los impactos sean mayores. —Redacción Laura V.



