Anne Hathaway vivió casi ciega de un ojo durante una década sin que nadie lo supiera: una catarata de inicio temprano afectó su visión a lo largo de todos sus 30 años hasta que una cirugía le devolvió la capacidad de ver con normalidad.
La actriz de 43 años hizo la revelación durante una aparición en el podcast Popcast, del diario The New York Times, donde habló con llamativa franqueza sobre una condición médica que mantuvo en privado durante años.
“Esto quizás es demasiada información”, advirtió antes de continuar. “Estuve medio ciega durante diez años”.
En ese sentido, precisó que la situación llegó a un punto crítico: “Afectó tanto mi visión que estaba básicamente ciega del ojo izquierdo desde el punto de vista legal, y terminé operándome”.
La actriz también reveló que las consecuencias de la catarata iban más allá de lo visual. “Me he calmado desde entonces”, dijo. “No me había dado cuenta de que en realidad estaba agotando mi sistema nervioso”.
Hoy, Hathaway describe su visión actual como un privilegio que no da por sentado.
“Aprecio la vista porque literalmente siento que cada día que me despierto y puedo ver como lo hago, es un milagro”, expresó. “En realidad pienso: ‘Dos generaciones atrás, eso no habría sido una opción para alguien como yo’. Así que realmente me siento muy conectada con ese tipo de milagro”.
Una catarata consiste en el enturbiamiento del cristalino del ojo. Según la Clínica Mayo, quienes la padecen describen la experiencia de ver a través de ella como mirar por una ventana helada o empañada, lo que dificulta actividades como leer, conducir de noche o distinguir las expresiones del rostro de otras personas.






