Luego de un noviazgo del que nació una niñita que hoy tiene once meses, Kim Kardashian y Kanye West se casaron este fin de semana en Florecia, Italia, con una celebración multimillonaria.
La mediática y el cantante no escatimaron en gastos a la hora de planear su gran boda que costó cerca de 120 millones de dólares, según informó la revistaPeople.
Ella estaba vestida con un exclusivo vestido de Givenchy y se la vio muy feliz al igual que al cantante, quien al principio estaba un tanto nervioso al esperar a su prometida en el altar.
Ante este tremendo gasto, West había dicho en enero: «Yo quería una familia y Dios me dio la oportunidad de tenerla.
Hacer sacrificios por algo que es más grande que uno, es muy bueno».
