Carlo Ancelotti se metió en un callejón sin salida antes del partido ante el Valencia. En rueda de prensa, el técnico del Real madrid aseguró que el sustituto natural de Xabi Alonso era Illarramendi, y que lo más normal es que jugará en Lisboa contra el Atlético Madrid la final del al Champions League.
Claro, en ese momento Ancelotti no esperaba que Illarramendi fuera a tener tan bajo rendimiento ante el Valencia –jugó de inicio y fue sustituido al descanso– y ante el Valladolid –salió en la segunda parte y falló en el marcaje del gol del empate del equipo pucelano. Ancelotti quedó tan defraudado con el vasco que ante el Celta de Vigo dio minutos a Casemiro y Khedira, antes que al propio Illarramendi.
Justamente, Sami Khedira puede ser el gran beneficiado de esta situación. Tras estar fuera de los terrenos de juego seis meses, el alemán está de vuelta y en gran forma además, y ahora mismo parece el mejor preparado para ocupar el puesto de Xabi Alonso en el partido más importante de la temporada.
Ancelotti contó con Khedira como un fijo en sus planteamientos del arranque de temporada, hasta que se lesionó jugando un amistoso con su selección ante Italia. Sin embargo, el Real Madrid empezó a jugar un fútbol magnífico justo cuando Khedira dejó de participar.
De ahí las dudas de la afición al pensar en Khedira como líder del juego del equipo en la final de Champions League, pero Ancelotti parece no tener otra opción ante el mal desempeño de Illarra y la poca confianza que parece tenerle a Casemiro.
