El pequeño Ignacio, de tan sólo siete meses, sobrevivió al frío durante 10 horas apoyado sobre el pecho del cadáver de su madre. Stefanía Biosa, de 20 años, quien fue hallada muerta ayer, a las 12, por un cartonero que recorría, junto con su hijo, las calles embarradas del barrio Loma Verde, en el partido de Escobar, Provincia de Buenos Aires.
El bebé fue socorrido por el hombre y rápidamente trasladado al Hospital Zonal Dr. Enrique Erill, donde permanecía internado en perfecto estado de salud, mientras se trataba de localizar a sus abuelos.
Según el jefe de policía de la distrital Escobar, comisario inspector Gabriel Romera, la madre tenía heridas cortantes en el rostro y golpes de puño que le habrían ocasionado la muerte luego de intentar, sin éxito, defenderse.
Sin embargo, la presencia de pasto y barro en la boca de Biosa no permitía a los investigadores descartar, al cierre de esta edición, que la muerte se hubiera producido por asfixia.
El jefe policial descartó el homicidio en ocasión de robo, ya que la víctima contaba con todas sus pertenencias.
El hallazgo del cuerpo de la víctima y del bebe se produjo ayer al mediodía cuando un hombre, de 36 años, juntaba cartones en compañía de su hijo por las calles de Loma Verde, un barrio de quintas y viveros en el partido de Escobar.
Este hombre, al recorrer la calle Villa María, a una cuadra de Estenssoro, advirtió que había un cuerpo en medio del barro. Le pidió a su hijo de ocho años que lo esperara y caminó 50 metros con el barro hasta los tobillos. Cuando se acercó, vio a un bebe empapado arriba del pecho de su madre. De inmediato lo levantó y lo arropó y llamó al 911 de emergencias policiales.
La policía identificó a la mujer muerta como Stefanía Biosa, que cumplió 20 años en diciembre pasado. La joven, según dijo el comisario inspector Romera, vivía en Escobar y falleció a cerca de las 2, unas diez horas antes del hallazgo de su cuerpo.
La fiscal de turno de Escobar, Beatriz Molinari, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 1 descentralizada de Escobar, acudió al lugar del hecho y convocó a la Policía Científica para que revisara el cuerpo y recolectase evidencias.
Las primeras pesquisas indicaron que la víctima se habría defendido durante una lucha con su agresor. Además, tenía el rostro cubierto de sangre debido a las heridas y golpes que sufrió en el cráneo, la frente y el labio inferior.
El móvil del robo fue descartado, pues al lado del cuerpo de la víctima se hallaron sus pertenencias: una mochila, sus documentos, dinero, el teléfono celular y el cochecito del bebe. «Estamos analizando los datos y las comunicaciones efectuadas desde el celular para esclarecer la identidad del autor del ataque», dijo el comisario Romera.
Como la mujer vivía en Escobar, a más de tres kilómetros de donde fue hallada sin vida, los investigadores realizaban pesquisas para establecer las circunstancias en las que llegó a la escena del crimen. «Como la zona es bastante desfavorable, con caminos llenos de barro y cubiertos de vegetación, creemos que la víctima vino en el auto de alguien», dijo Romera.
El comisario también señaló que la hipótesis de un ataque sexual no sería la primera a considerar, ya que la víctima fue encontrada con la ropa puesta y sin señales de violación. Por la situación en la que se encontró el cadáver y el abandono del bebe, los investigadores profundizarán pistas en el círculo de allegados de la mujer asesinada. Por eso se empezó ayer a analizar las posibles relaciones de Biosa.
Si bien se creyó que el bebe sufrió un principio de hipotermia, María Alejandra Zapparelli, jefa de la guardia del hospital donde fue atendido, aseguró que nunca corrió riesgo de vida. «Pese a estar expuesto durante 10 horas a las inclemencias del tiempo, Ignacio goza de un excelente estado de salud», dijo la médica.




