Los partidos políticos encuentran coincidencias sobre un TREP institucional y el fortalecimiento de los organismos electorales, pero los nombramientos pendientes y la segunda vuelta mantienen abiertas las diferencias en el Congreso Nacional.
Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – Honduras comienza a perfilar una discusión decisiva para sus próximas elecciones generales: cómo reformar el sistema electoral para evitar cuestionamientos, mejorar la transmisión de resultados y recuperar la confianza ciudadana.
Las conversaciones entre las fuerzas políticas representadas en el Congreso Nacional registran coincidencias alrededor de dos propuestas: establecer un Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) institucional y fortalecer el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal de Justicia Electoral (TJE).
Sin embargo, los acuerdos todavía no están completos. Las diferencias sobre las autoridades electorales pendientes de nombramiento y la posibilidad de implementar una segunda vuelta mantienen bajo presión las negociaciones políticas.
El TREP se convierte en uno de los principales puntos de coincidencia
El presidente de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso Nacional, Antonio Rivera Callejas, afirmó que existe bastante aceptación entre las bancadas respecto a la necesidad de mejorar el sistema de transmisión de resultados.
Según explicó, representantes del Partido Liberal también coinciden en la importancia de contar con una herramienta institucional que permita modernizar el proceso electoral y fortalecer el funcionamiento de los organismos responsables de organizar y administrar las elecciones.
La discusión adquiere relevancia porque la rapidez y transparencia en la divulgación de resultados preliminares constituyen factores fundamentales para evitar incertidumbre después de una jornada electoral.
Un sistema confiable también permitiría que los ciudadanos, partidos políticos y observadores dispongan de información oportuna, sin confundir los resultados preliminares con la declaratoria oficial.
Los nombramientos pendientes complican el consenso político
Uno de los principales obstáculos continúa siendo la integración de las autoridades electorales.
Rivera Callejas explicó que Libertad y Refundación (Libre) mantiene condicionada su participación en las reformas a que el Congreso Nacional resuelva los nombramientos pendientes del tercer consejero del CNE o del tercer magistrado del TJE, según corresponda.
El legislador expuso la postura de esa bancada en los siguientes términos: “Mientras ustedes Congreso Nacional, nacionalistas, liberales, democracia cristiana, no nombren el tercero, nosotros no vamos a dar el voto para ninguna reforma”.
La posición refleja que las negociaciones electorales no dependen únicamente del contenido de las reformas, sino también de los acuerdos políticos necesarios para completar la institucionalidad electoral.
El desafío es alcanzar decisiones que permitan superar las diferencias partidarias y garantizar organismos con capacidad de actuar conforme a la Constitución y las leyes.
Una propuesta para reducir costos y acelerar los resultados
Por otra parte, el analista Julio Larios planteó que el CNE debería disponer de un TREP propio, permanente y administrado institucionalmente.
Su propuesta contempla que la plataforma pueda proporcionar resultados preliminares aproximadamente 30 minutos después de concluir el escrutinio.
Larios cuestionó el modelo de contratación de esta tecnología cada cuatro años y estimó que los contratos pueden representar alrededor de 45 millones de dólares, frente a un costo aproximado de 12 millones de dólares para desarrollar un sistema institucional.
Estas cantidades corresponden a sus estimaciones y requieren documentación técnica y financiera independiente para establecer su precisión.
El planteamiento busca reducir las demoras en la transmisión de resultados, disminuir los escrutinios especiales y limitar los cuestionamientos políticos sobre la información divulgada.
¿Qué está en juego para las elecciones de 2029?
La discusión determinará si Honduras consigue establecer reglas electorales con suficiente respaldo político, tecnología confiable y organismos institucionalmente fortalecidos.
La ciudadanía necesita resultados transparentes, información verificable y garantías de que las decisiones electorales responderán a la voluntad expresada en las urnas.
El Congreso Nacional tendrá que demostrar si las coincidencias anunciadas pueden transformarse en reformas concretas o si las diferencias partidarias volverán a retrasar las decisiones fundamentales para la democracia hondureña. —Redacción Bruce Villatoro CEO QuienOpina.Com



