Tegucigalpa, Honduras.– El Gobierno de Honduras intensifica las acciones para enfrentar la sequía que afecta a decenas de municipios del país, mientras equipos técnicos concluyen un diagnóstico que permitirá dirigir con mayor precisión la ayuda humanitaria hacia las comunidades más vulnerables.
El director del Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Francisco Argeñal, informó que especialistas realizan inspecciones en los municipios con mayores afectaciones para evaluar el impacto provocado por el fenómeno de El Niño y definir nuevas estrategias de respuesta.
Las evaluaciones se desarrollan en los 75 municipios que permanecen bajo alerta amarilla, donde los técnicos analizan las consecuencias de la falta de lluvias sobre el abastecimiento de agua potable, el saneamiento, la salud pública, la producción agrícola y la alimentación del ganado, sectores que enfrentan crecientes dificultades debido al déficit hídrico.
Según Argeñal, una vez finalizado el estudio, las instituciones del Estado pondrán en marcha medidas específicas contempladas en el Plan de Acción contra la Sequía, una iniciativa impulsada por el Gobierno mediante el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos en coordinación con agencias del sistema de las Naciones Unidas.
El objetivo principal es optimizar la distribución de la asistencia humanitaria, evitando la duplicación de recursos en algunas zonas y asegurando que el apoyo llegue primero a las comunidades con mayores niveles de vulnerabilidad, donde la escasez de agua amenaza tanto la seguridad alimentaria como los medios de vida de miles de familias.
El funcionario recordó que Honduras enfrenta desde hace varios años una situación compleja de inseguridad alimentaria, especialmente en las comunidades rurales del corredor seco. A esta problemática se suman los efectos acumulados de fenómenos climáticos extremos, como ciclones tropicales y prolongados períodos de sequía, que han reducido la producción agrícola y limitado el acceso al agua.
Actualmente, 75 municipios permanecen bajo alerta amarilla debido al impacto de la sequía. Asimismo, 48 municipios continúan bajo alerta verde, ubicados principalmente en las regiones centro, oriente y occidente del corredor seco, mientras 111 municipios permanecen bajo vigilancia permanente por la distribución irregular de las precipitaciones.
Las autoridades aseguraron que el monitoreo continuará en todo el territorio nacional para detectar nuevas afectaciones y fortalecer las medidas preventivas, con el propósito de reducir el impacto de la sequía sobre la población y proteger la producción de alimentos en las zonas más expuestas a los efectos del cambio climático. Redacción Wendoly V






