Tegucigalpa, Honduras.- La violencia contra las mujeres continúa dejando un escenario preocupante en Honduras, donde 156 féminas han perdido la vida de forma violenta en lo que va del presente año, de acuerdo con las cifras citadas por organizaciones que dan seguimiento a esta problemática.
La coordinadora del Movimiento de Mujeres por la Paz Visitación Padilla, Cristina Alvarado, alertó que los niveles de violencia contra las mujeres continúan presentando escenarios que calificó como “dantescos”, al señalar que en Honduras una mujer pierde la vida de manera violenta aproximadamente cada 30 horas.
A su criterio, la frecuencia con la que ocurren estos hechos evidencia que la violencia contra las mujeres continúa siendo una problemática estructural que requiere una respuesta más contundente de las instituciones del Estado.
El más reciente caso se registró en el municipio de Tocoa, departamento de Colón, donde una mujer identificada preliminarmente como Tania fue asesinada en una acera del barrio El Centro.
Según la información preliminar, la víctima caminaba por el sector mientras utilizaba su teléfono celular cuando fue interceptada por personas que le quitaron la vida.
Su cuerpo quedó tendido en la vía pública, mientras agentes policiales se desplazaron hasta la zona para iniciar las primeras investigaciones.
Familiares de la víctima llegaron posteriormente al lugar y manifestaron a las autoridades que desconocían si la mujer tenía enemigos o había recibido amenazas previamente.
El asesinato ocurrido en Tocoa vuelve a poner sobre la mesa la situación que enfrentan las mujeres en diferentes regiones del país y se suma a una estadística que, según las organizaciones defensoras de derechos humanos, continúa siendo alarmante.
Para Cristina Alvarado, la violencia contra las mujeres en Honduras ha alcanzado niveles que deben generar una profunda reflexión en la sociedad y una respuesta más efectiva de las instituciones responsables de la seguridad y la investigación criminal.
“Son escenas dantescas, miembros cortados, personas quemadas. Creo que esto tiene que hacernos reflexionar como sociedad en su conjunto. Que las mujeres en este país no tenemos protección de ninguna naturaleza”, manifestó la defensora.
Alvarado también cuestionó que, pese a la cantidad de mujeres asesinadas, este tipo de hechos parezca estar siendo normalizado en la sociedad hondureña, mientras las víctimas continúan enfrentando ataques caracterizados, según sus declaraciones, por altos niveles de violencia y crueldad.
“Nos coloca a Honduras como el país más letal en América Latina para las mujeres. Es lamentable porque lo revisamos justo ayer con el Observatorio de la Violencia Nacional. Que cada vez más nos estamos enfrentando a escenarios muy crueles”, lamentó.
Ante este panorama, Alvarado consideró necesario que las instituciones encargadas de la seguridad y la investigación fortalezcan las capacidades de sus agentes, especialmente en áreas relacionadas con la criminología forense y la aplicación de protocolos especializados para investigar las muertes violentas de mujeres.
A su criterio, estos casos deben recibir un tratamiento diferenciado desde el inicio de las investigaciones, debido a que un homicidio de una mujer puede estar relacionado con circunstancias de violencia de género que deben ser determinadas mediante un proceso investigativo adecuado.
“Son 15, 20 disparos, son 10, 15 puñaladas. Y creo que esto es bien importante que lo tomemos en cuenta. Porque esta es una expresión extrema de violencia en la vida de las mujeres”, subrayó Alvarado.
Asimismo, explicó que no todos los casos cuentan inicialmente con una clasificación definitiva, debido a que algunas muertes permanecen bajo investigación para determinar si se trata de un femicidio u otro tipo de delito.
En ese sentido, pidió a los cuerpos de investigación aplicar desde el inicio los protocolos correspondientes y analizar cada muerte violenta de una mujer bajo la posibilidad de que pueda tratarse de un femicidio.
“Es importante recordarle al cuerpo de investigación que toda muerte, la ley así lo establece, toda muerte violenta de mujeres debe ser tipificado por femicidio y luego con el proceso de investigación se constata si es o no es”, expresó.
La muerte violenta registrada en Tocoa representa así un nuevo episodio dentro de una problemática que continúa extendiéndose por diferentes zonas del país, mientras organizaciones de mujeres demandan mayores esfuerzos institucionales para garantizar la seguridad y protección de las hondureñas. Con información de Infobae






