Tegucigalpa, Honduras.- La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) confirmó un incremento en el número de barrios y colonias identificados como vulnerables, elevando la cifra a 763 sectores que enfrentan un alto riesgo de sufrir deslizamientos de tierra, derrumbes e inundaciones, especialmente durante la actual temporada de lluvias.
El anuncio fue realizado por el director del Sistema Municipal de Gestión Integral de Riesgos, Julio Quiñónez, quien explicó que el aumento responde a las constantes evaluaciones técnicas realizadas por las autoridades municipales, las cuales han detectado un mayor número de comunidades expuestas debido a la saturación de los suelos y las condiciones climáticas que afectan a la capital hondureña.
Según el funcionario, en estos 763 barrios y colonias habitan alrededor de 600 mil personas, una población que permanece bajo vigilancia permanente debido al peligro que representan las precipitaciones intensas, capaces de provocar emergencias en cuestión de minutos.
La capital hondureña continúa siendo una de las ciudades más expuestas del país a los efectos de los fenómenos naturales, situación que se agrava por el crecimiento urbano en zonas de ladera, la deforestación y la ocupación de áreas consideradas de alto riesgo.
Este panorama cobra mayor relevancia luego de que el Índice de Riesgo Climático 2025 ubicara a Honduras como el tercer país más vulnerable del mundo frente a eventos climáticos extremos, una clasificación que refleja la alta exposición del territorio nacional a tormentas, lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos.
La alerta coincide con el pronóstico del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), que informó que una onda tropical mantiene condiciones inestables sobre el territorio nacional, generando abundante nubosidad, viento racheado, lluvias y chubascos de intensidad débil a fuerte, acompañados de actividad eléctrica aislada en gran parte del país.
Las autoridades reiteraron que la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir pérdidas humanas y materiales, por lo que recomendaron no cruzar ríos crecidos, evitar permanecer cerca de taludes inestables y reportar cualquier emergencia a los organismos correspondientes. Redacción Ruth Corrales






