Tegucigalpa, Honduras.
El hondureño Óscar Reyes Zaldívar, se destaca en el Departamento de Bomberos de la ciudad de Nueva York, es , oriundo de Tela, Atlántida, y es un orgullo catracho porque ha demostrado altos valores eticos y morales en su labor.
Tiene 12 años de carrera, y se ha convertido en uno de esos héroes dispuestos a arriesgar la vida por el bienestar de la comunidad en la Gran Manzana y en digno representante de los valores morales adquiridos en Honduras.
A continuación una entrevista que destaca el diaro La Prensa de este gran hondureño y aquí en HRN le hacemos eco a este orgullo catracho.
¿Cómo inició esta aventura en el Cuerpo de Bomberos de Nueva York?
“Recuerdo que en 1999, después de haberme graduado de la universidad como maestro de Educación Física, empecé a trabajar en una escuela de secundaria y un compañero de trabajo me preguntó si yo deseaba convertirme en bombero, ya que en ese momento estaban reclutando en el sitio donde yo daba clases. En esos días era joven y no tenía familia. Entonces deseaba explorar todas mis oportunidades y decidí tomar un formulario, lo llené, lo envié y así empezó todo”.
¿Por qué un profesional universitario decide abandonar su carrera y tomar un trabajo con tantos riesgos?
“En esos días siempre andaba buscando mejorar mi vida, abrirme las puertas a un futuro mejor y que no estuviera casado ni tuviera hijos fue un factor muy importante al tomar la decisión. Necesitaba un desafío en mi vida, quería abrir puertas y encontrar mejores condiciones de vida y 12 años después siento que acerté al tomar este camino”.
Aunque se incorporó a los bomberos cuatro años después de haber sido aprobado, ese tiempo en la lista de espera fue utilizado por el teleño Óscar Reyes para estudiar y aprender lo que se requería para esta labor en el campo académico, preparar su cuerpo, visualizar los objetivos y las prioridades que deseaba cumplir dentro de la unidad.
“Cuando empecé había pocos bomberos hispanos y ningún hondureño. Eso me motivó para dar lo mejor de mí. Lo único que yo quería era una oportunidad y ya la tenía. Sabía de la exigencia física de este trabajo, pero estaba tranquilo porque yo jugaba fútbol, era árbitro y el examen físico fue muy sencillo”.
Como todo inmigrante, Óscar Reyes llegó a Estados Unidos con muchos deseos y cuando la oportunidad se le presentó puso el mayor de sus esfuerzos para alcanzar el éxito, sin olvidar las palabras claves para lograr sus objetivos, según las palabras de su madre Isabel Zaldívar Castro: “Nunca pierdas la humildad”.




