Una intensa actividad eruptiva del Volcán de Fuego forzó la evacuación de habitantes en dos aldeas de Sacatepéquez, mientras mantiene en alerta naranja a autoridades y comunidades en el centro de Guatemala.
El Sistema de Emergencia de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (SE-Conred) activó el protocolo tras el incremento de explosiones y flujos piroclásticos, mientras equipos de rescate y protección civil trabajan para resguardar a quienes viven en zonas de mayor riesgo.
Desde el pasado 2 de agosto, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) reportó un aumento en la frecuencia e intensidad de las explosiones del Volcán de Fuego, con columnas de ceniza que alcanzan los 6,000 metros sobre el nivel del mar.
Las autoridades han informado que los flujos de material volcánico han descendido por varias barrancas del cono, provocando la evacuación preventiva de las comunidades más expuestas.
El Porvenir y Las Lajitas, dos comunidades ubicadas en el municipio de San Juan Alotenango, departamento de Sacatepéquez, fueron evacuadas durante la noche por equipos de bomberos y personal de la SE-Conred.
Según explicó Édwin de León, miembro de los Bomberos Voluntarios de Antigua Guatemala, “hemos evacuado con buses para hacer estos traslados. Hay personas que no quieren ser evacuadas aún por temor a perder sus pertenencias”.
Las evacuaciones buscan evitar tragedias como las registradas en años anteriores, cuando este volcán se ha cobrado víctimas y causado daños materiales graves.
Las condiciones en el caserío El Porvenir y la aldea Las Lajitas han cambiado drásticamente tras la intensificación de la erupción. Habitantes de ambas comunidades describen un ambiente de incertidumbre debido a la caída de ceniza y la cercanía de los flujos piroclásticos que descienden por las barrancas Seca y Ceniza. Se observa ceniza acumulada, mientras las familias trasladadas han sido alojadas en albergues temporales establecidos en instalaciones municipales y educativas del municipio.
La dispersión de ceniza volcánica se ha extendido hasta 130 kilómetros en dirección oeste, afectando a zonas rurales y urbanas de los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.
El Volcán de Fuego, considerado uno de los tres volcanes más activos de Guatemala junto al Pacaya y el Santiaguito, se encuentra a unos 50 kilómetros al sur de la capital guatemalteca. El Insivumeh prevé que la actividad podría disminuir en las próximas 24 a 72 horas, aunque se mantiene el monitoreo constante para detectar cualquier nuevo incremento.
Las cifras oficiales señalan que menos de un centenar de personas han sido evacuadas hasta el momento, aunque no se ha precisado el dato exacto. Las labores de traslado y resguardo incluyen a familias de otras comunidades como La Trinidad, Santa Rosa, La Reyna y El Rodeo, quienes también fueron llevadas a refugios habilitados mientras persiste la emergencia.
Recomendaciones para la población y turistas en medio de la emergencia
Como parte de la respuesta coordinada del Sistema CONRED, las autoridades han emitido recomendaciones para los habitantes de las áreas cercanas al Volcán de Fuego y para los turistas que puedan encontrarse en la zona:
- Se solicita a la población no acercarse a las barrancas por donde descienden los flujos piroclásticosu.
- Utilizar mascarillas para proteger las vías respiratorias del polvo y la ceniza.
- Las familias deben cubrir los depósitos de agua para evitar contaminación.
- Mantener lista la Mochila de las 72 Horas y atender únicamente las indicaciones de las autoridades locales.
Para reportar cualquier emergencia, la población puede comunicarse al número nacional 119, disponible las 24 horas. Las instituciones miembros del Sistema CONRED mantienen la vigilancia de la actividad volcánica y el resguardo de las personas evacuadas en los albergues. En los refugios habilitados, como el Gimnasio Abner Casasola, la Escuela Colonia El Quetzal y la Escuela José Francisco Azurdia, se brinda atención básica y seguridad a las familias desplazadas.
La Municipalidad de San Juan Alotenango, en coordinación con la Unidad de Gestión Integral de Riesgos y Desastres y las Coordinadoras Locales para la Reducción de Desastres (COLRED), ha reiterado el llamado a priorizar la prevención y a acatar todas las indicaciones oficiales mientras continúan los monitoreos y acciones de emergencia. El compromiso institucional busca reducir el riesgo y salvaguardar la vida de los residentes en un escenario marcado por la fuerza de la naturaleza y la vulnerabilidad de las comunidades rurales del país. Con información de Infobae






