El escudo antimisiles de EE.UU. en Europa lleva al mundo al borde de un holocausto nuclear, ya que para el país norteamericano la Guerra Fría nunca terminó y su objetivo siempre ha sido vencer a Rusia, cree el analista geopolítico F. William Engdahl.
Esta política de la «OTAN, definitivamente, lleva al mundo al borde de un holocausto nuclear por error de cálculo», asegura el analista. «Es, por lo tanto, una situación extremadamente peligrosa en el marco de una Guerra Fría que por parte de Washington nunca terminó», añade el escritor.
«EE.UU. ha estado presionando a cada paso del camino con el simple objetivo de quebrar a Rusia, pero no ha tenido éxito. Putin ha trazado una línea en la arena varias veces y esa es la razón por la que Washington desprecia [al líder ruso]: porque no se somete a la presión y defiende los intereses nacionales rusos. Creo que es digno de elogio, más Estados deberían seguir su ejemplo en el mundo de hoy», concluye el analista.
