Tegucigalpa, Honduras.- La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) todavía enfrenta una millonaria carga financiera con las compañías que producen electricidad, aunque reporta avances en el pago de sus obligaciones. Al 5 de octubre, la deuda vencida ascendía a 7,400 millones de lempiras, tras una reducción superior al 55 %, informó la institución.
La estatal indicó que al comenzar la actual administración encontró compromisos pendientes que superaban los 16,000 millones de lempiras. Desde entonces, ha impulsado medidas para ordenar sus cuentas y mantener la continuidad de los pagos al sector generador.
El gerente general, Guillermo Peña, destacó que el proceso busca fortalecer las finanzas de la empresa y contribuir a la estabilidad del suministro eléctrico nacional.
En paralelo, el gerente financiero, Aníbal Bendezú, señaló que disminuir los atrasos es parte de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Una misión técnica del organismo tiene prevista una visita a Honduras esta semana para revisar los avances.
Como parte de su estrategia de financiamiento, la ENEE reportó la colocación de 13,227 millones de lempiras en bonos desde el 19 de mayo, mediante operaciones con bancos, cooperativas y fondos de pensiones públicos y privados. La institución sostiene que estos mecanismos le permiten atender sus obligaciones y reducir el riesgo de acumular nuevas cuentas pendientes.
Pérdidas de electricidad presionan las finanzas
El pago de la deuda no es el único reto de la empresa estatal. Más del 30 % de la energía se pierde en la red de distribución, una situación que limita los ingresos que la institución podría obtener por la electricidad generada o comprada.
Para combatir este problema, la ENEE puso en marcha un programa que pretende reducir las pérdidas en 10.4 puntos porcentuales en un plazo de cinco años.
La estrategia incluye medidores inteligentes, controles más rigurosos sobre el consumo, regularización de conexiones irregulares y acciones para detectar el uso ilegal de electricidad. También contempla mejorar los procesos comerciales y establecer una unidad especializada en el control de las pérdidas.
Además, la estatal coordina con el Ministerio Público medidas para investigar y sancionar el hurto de energía y la defraudación, mientras prevé reforzar la supervisión de los grandes consumidores.
El desafío será convertir la reducción de la deuda en una mejora financiera sostenida. Para lograrlo, la ENEE deberá mantener sus pagos al día, evitar nuevos atrasos y reducir las pérdidas que afectan sus ingresos. Redacción Laura V



