El portugués Cristiano Ronaldo suma y sigue en su carrera contra el tiempo por el Pichichi de la Liga española. 17 goles en 10 partidos es una cifra espectacular, pero es que además, CR rompió ante el Granada un récord personal: Marcó por duodécimo partido consecutivo, algo que nunca había conseguido desde que es profesional.
Sin embargo, cabe destacar que estas cifras le caen del cielo en el momento en el que quizás se esté comportando de forma más generosa de cara a sus compañeros en el frente de ataque.
Como ya hiciera en el Clásico de la semana pasada, Ronaldo buscó con ahínco las conexiones en ataque con Benzema, Isco y James, en situaciones en las que estaba acostumbrado a intentar finalizar las jugadas él mismo.El partido en Los Cármenes lo cerró con dos asistencias –una preciosa de tacón a Benzema y otra inesperada a James en el cuarto gol–, y un sin fin de jugadas trenzadas en las que buscó a sus compañeros para finalizar.
La más clara fue un calco de la asistencia a Benzema, que Isco recibió dentro del área y con todo de cara para rematar con la zurda, pero su recorte hacia dentro buscando su mejor perfil se encontró con un defensa. Luego, Ronaldo filtró un par de grandes balones a James que este no logró finalizar de manera correcta.
Es interesante el cambio de actitud de Ronaldo a menos de un mes de que se cierren las votaciones al Balón de Oro. Sin descuidar sus cifras goleadoras, sumar asistencias y a que sus compañeros de ataque brillen no puede más que ayudar al portugués a levantar su segundo cetro de mejor jugador del mundo consecutivo.




