¿De todas las modas estúpidas que existen en el fútbol va a triunfar la de morder a los rivales? Es lo primero en lo que pienso cuando leo que un futbolista del infrafútbol italiano ha replicado las aberraciones cometidas por Luis Suárez y ha mordido a otro futbolista durante un partido de Copa en Italia.
Jugaban el Bari y el Avellino, dos clubes históricos de las divisiones italianas más modestas, y el encuentro andaba tranquilo hasta que Gianmario Comi, ariete de los segundos, clavó sus dientes en el brazo de Giuseppe de Luca, del Bari, durante un forcejeo en una jugada a pelota parada.
Ni el colegiado ni sus ayudantes vieron nada e incluso expulsaron al agredido por protestar ostensiblemente tras ser mordido. El castigo para el Bari lo redondeó precisamente el émulo de Suárez empatando el partido.
El Bari ha protestado energicamente y adjuntado imágenes con el resultado de la agresión en su sitio web y en sus redes sociales.




