Luego de la búsqueda exhaustiva de un lugar de concentración para la selección de Alemania durante el Mundial de Brasil, el director técnico de los ahora campeones del mundo, Joachim Löw, no encontró ningún hotel que lo dejara satisfecho.
El lugar ideal estaba allí, pero sin construir. Löw y sus ayudantes le hicieron una propuesta innovadora a la federación teutona: construir el complejo donde sus dirigidos pasarían más de un mes.
Al principio la iniciativa parecía un poco descabellada, pero a la postre fue aceptada. La Federación y sus patrocinadores financiaron el proyecto. A casi 20 millas de Porto Seguro, en la costa atlántica brasileña, estaban los 15.000 metros donde hoy se erige un complejo hotelero de primer nivel llamado Campo Bahía. Con 14 casas de dos plantas, piscinas, cancha de fútbol para entrenar, edificios administrativos, gimnasio y 65 habitaciones, además de un pequeño aeropuerto a poco menos de 20 millas.
Ahora el pueblo de Santo André será el dueño del complejo y una parte del mismo se utilizará como escuela para los niños más pobres de la zona. Un hecho sin precedentes y que hace de Alemania un gran campeón por partida doble.




