Francia y Honduras entraron a la cancha como siempre, recibidos por el estruendo del público, pero cuando los futbolistas se acomodaron en fila, faltaba algo: la música de los himnos nacionales.
Una falla en el sistema de altavoces en el estadio Beira Rio de Porto Alegre, Brasil, obligó que el partido por el Grupo E arrancara sin que se entonaran los himnos dejando a sus respectivas fanaticadas sin la oportunidad de lucirse en ese momento tan esperado.
Pero a pesar del imperdonable fallo, los franceses y hondureños demostraron el fervor por sus selecciones nacionales previo y durante el partido con sus cánticos y gritos.




