Tegucigalpa, Honduras.- La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) encendió las alarmas rojas en Honduras. En lo que va de 2026, los accidentes de tránsito ya se han cobrado la vida de 1,033 personas, una cifra crítica que supera la barrera de los mil fallecidos y marca un peligroso repunte en la siniestralidad del país.
El detonante más reciente de esta estadística ocurrió en el departamento de Yoro, donde un fuerte accidente vial dejó un saldo de cuatro personas muertas. La portavoz de la DNVT, Riccy Montoya, confirmó que las unidades especializadas mantienen una investigación abierta para determinar las causas exactas del siniestro.
Alarma por repunte de víctimas respecto a 2025
Con la tragedia de Yoro, Honduras registra 29 fallecidos más en comparación con el mismo período del 2025. El exceso de velocidad, la imprudencia y el consumo de alcohol siguen siendo los principales factores detrás de este incremento de mortalidad en las carreteras. «La mayoría de los siniestros viales son prevenibles. Conducir requiere máxima responsabilidad», enfatizó Montoya al hacer un llamado urgente a la población.
Mano dura en las carreteras: Miles de licencias decomisadas
Ante la crisis vial, las autoridades han intensificado de forma drástica los operativos de control a nivel nacional. Tan solo durante el último fin de semana, la DNVT decomisó más de 2,800 licencias de conducir debido a diversas infracciones a la Ley de Tránsito.
Además, se sacó de circulación y se sancionó a 105 conductores que manejaban bajo los efectos del alcohol, previniendo potenciales tragedias. La institución confirmó que los operativos de vigilancia se mantendrán rigurosos en puntos estratégicos de todo el territorio hondureño con un único objetivo: frenar la violencia vial y salvar vidas. Redacción Wendoly V






