Tegucigalpa, Honduras.- La llegada de una nueva nube de polvo proveniente del desierto del Sahara comenzó a sentirse este lunes en Honduras, provocando un deterioro en la calidad del aire debido al aumento de partículas microscópicas suspendidas en la atmósfera. El fenómeno también afecta a varios países de Centroamérica durante su desplazamiento por la región.
De acuerdo con información de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), las concentraciones del polvo del Sahara se mantienen entre 10 y 20 microgramos por metro cúbico, niveles que pueden generar efectos en la salud, especialmente entre los grupos más vulnerables.
Uno de los principales componentes de esta nube son las partículas PM2.5, consideradas altamente peligrosas por su diminuto tamaño. Estas micropartículas, de apenas 2.5 micrómetros de diámetro, tienen la capacidad de ingresar profundamente en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
El polvo del Sahara se origina en el extenso desierto del norte de África, donde los fuertes vientos levantan millones de toneladas de arena y polvo cada año. Las corrientes atmosféricas transportan este material a través del océano Atlántico hasta llegar al Caribe, Centroamérica y otras regiones del continente americano, principalmente durante la temporada de verano.
Especialistas en salud explicaron que la exposición a estas partículas puede provocar irritación en los ojos, la nariz y la garganta, además de tos, congestión, dificultad para respirar y un agravamiento de enfermedades como el asma, la bronquitis y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). También advirtieron que las personas con padecimientos cardiovasculares podrían presentar mayores complicaciones durante estos episodios.
Las autoridades sanitarias señalaron que los niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardíacas representan los sectores con mayor riesgo, por lo que hicieron un llamado a reforzar las medidas preventivas mientras persista la presencia del polvo en el ambiente.
Entre las principales recomendaciones destacan reducir las actividades físicas al aire libre, mantener puertas y ventanas cerradas cuando sea posible, utilizar mascarillas de alta filtración como las N95 si es necesario permanecer en exteriores, consumir abundante agua para mantenerse hidratado y acudir a un centro asistencial si aparecen síntomas respiratorios persistentes o dificultad para respirar.
Paralelamente, Copeco informó que una onda tropical favorecerá lluvias en sectores del occidente y nororiente del país durante las próximas horas. Estas precipitaciones podrían contribuir gradualmente a disminuir la concentración de partículas suspendidas en el aire, mejorando las condiciones ambientales en algunas zonas del territorio nacional.
Las autoridades instaron a la población a mantenerse informada mediante los boletines oficiales sobre la evolución de este fenómeno atmosférico, el cual se presenta de forma recurrente cada año y puede tener un impacto significativo tanto en la salud pública como en la visibilidad y la calidad del aire. Redacción Ruth Corrales






