Tegucigalpa, Honduras.- El incremento de mordeduras de serpientes mantiene en alerta a las autoridades sanitarias de Honduras, luego de que el Hospital Escuela (HE) confirmara la atención de 63 pacientes durante lo que va de 2026, provenientes de distintos departamentos del país. Aunque todos los afectados han sobrevivido gracias a la atención médica oportuna, los especialistas insisten en que una respuesta rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Entre los casos registrados se encuentra el de Milton Hernández, quien sufrió el ataque de una serpiente cascabel cuando regresaba a su vivienda tras bañarse en un río. Mientras caminaba entre un matorral sintió una fuerte mordedura en una de sus piernas, por lo que fue trasladado de inmediato al Hospital Escuela.
Gracias a la aplicación del suero antiofídico, considerado el único tratamiento capaz de neutralizar el veneno de las serpientes, además de otros medicamentos de apoyo, el paciente logró recuperarse sin complicaciones mayores.
Las estadísticas del Departamento de Epidemiología del Hospital Escuela reflejan que la mayoría de los casos provienen de los departamentos de Francisco Morazán, El Paraíso, Olancho, Intibucá, Comayagua, Cortés, Colón y Choluteca, entre otras zonas del territorio nacional. Las víctimas tienen edades comprendidas entre los 2 y los 85 años, predominando los pacientes del sexo masculino.
El portavoz del Hospital Escuela, Miguel Osorio, explicó que cada paciente recibe una evaluación inmediata al ingresar al centro asistencial, donde el personal médico verifica signos vitales, controla el dolor, identifica los síntomas ocasionados por el veneno e inicia la administración del suero antiofídico para evitar complicaciones graves.
Además del antídoto, el tratamiento puede incluir analgésicos, transfusiones sanguíneas cuando son necesarias, vacunación contra el tétanos, limpieza profunda de la herida y medidas para prevenir infecciones secundarias.
Las autoridades confirmaron que el Hospital Escuela dispone actualmente de suficientes reservas de suero antiofídico, las cuales permanecen disponibles tanto en las farmacias de consulta externa como en el área de emergencia para responder de inmediato a cualquier caso.
En Honduras habitan diversas especies de serpientes venenosas que representan un riesgo para la población, entre ellas la barba amarilla, cascabel, coral, tamagás y timbo o mano de piedra, responsables de buena parte de las mordeduras registradas en el país.
Los especialistas hacen un llamado a la ciudadanía para actuar con rapidez en caso de sufrir una mordedura. Recomiendan comunicarse inmediatamente al 911 o acudir al centro de salud más cercano, especialmente si la zona afectada presenta inflamación, cambio de color, dolor intenso, náuseas, dificultad para respirar o debilidad general.
Mientras llega la atención médica, se aconseja mantener la calma, inmovilizar la extremidad afectada, lavar cuidadosamente la herida con agua y jabón, cubrirla con un vendaje limpio y evitar cualquier práctica que pueda empeorar la lesión.
Los expertos reiteran que no se deben realizar torniquetes, cortes sobre la mordedura, intentar extraer el veneno ni automedicarse, ya que estas acciones pueden agravar el estado del paciente y dificultar el tratamiento especializado.
Las autoridades sanitarias también recomiendan extremar las medidas de prevención al caminar por zonas boscosas, cultivos, riberas de ríos o matorrales, utilizando botas de protección y permaneciendo atentos al entorno para reducir el riesgo de encuentros con serpientes venenosas. Redacción Martha C






