Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – La crisis del agua vuelve a golpear con fuerza a la capital hondureña, donde miles de familias enfrentan una realidad cada vez más dura: represas en descenso, racionamientos más estrictos y un llamado urgente a ahorrar cada gota mientras las lluvias siguen sin aliviar la presión sobre el sistema.
El gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento, UMAPS, Gustavo Boquín, confirmó que los principales embalses que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela se mantienen alrededor del 40 % de su capacidad, e incluso podrían estar por debajo de ese nivel en algunos puntos críticos.
La situación obliga a sostener el esquema actual de distribución, con suministro de agua una vez por semana en las colonias que reciben el servicio por tubería. Cada sector tendrá aproximadamente 12 horas de abastecimiento, lo que representa cuatro entregas mensuales en medio de una temporada marcada por la escasez.
Boquín explicó que la falta de lluvias mantiene bajo presión las reservas disponibles, por lo que insistió en que la ciudadanía debe asumir una conducta responsable frente al consumo. El mensaje de UMAPS es claro: mientras no llueva, ahorrar agua no es una recomendación, es una necesidad ciudadana.
El funcionario detalló que la municipalidad mantiene activa una estrategia de apoyo mediante más de 80 camiones cisterna, destinados a distribuir agua en colonias donde el suministro por red no logra llegar con normalidad. Estas unidades forman parte del esfuerzo para amortiguar el impacto de la emergencia hídrica.
UMAPS también anunció que esta semana se dará a conocer una calendarización oficial para que los vecinos sepan con mayor precisión los días y horarios en que las cisternas llegarán a sus comunidades. La medida busca ordenar la distribución, reducir incertidumbre y evitar aglomeraciones innecesarias.
Uno de los puntos más importantes aclarados por las autoridades es que el abastecimiento mediante camiones cisterna es completamente gratuito. Boquín advirtió que ninguna unidad autorizada puede cobrar por el servicio y pidió a la población denunciar de inmediato cualquier intento de cobro irregular.
La caída en los niveles de las represas expone nuevamente la fragilidad del sistema de agua potable en la capital, una ciudad que cada año enfrenta con mayor crudeza los efectos de la sequía, el crecimiento urbano y la presión sobre sus fuentes de abastecimiento.
Las autoridades reiteraron el llamado a almacenar agua de manera responsable, evitar el desperdicio, revisar fugas internas, reutilizar el recurso cuando sea posible y mantenerse atentos a los canales oficiales de información.
La capital entra así en una etapa decisiva, donde la administración del agua dependerá tanto de las medidas institucionales como de la disciplina ciudadana. En medio de represas debilitadas y lluvias ausentes, cada familia enfrenta el mismo desafío: cuidar el recurso más esencial antes de que la crisis se profundice. Redacción Laura V.






