Kelvin Aguirre sostiene que colocar a ciudadanos al frente de las Juntas Receptoras de Votos permitiría reducir conflictos de intereses, sesgos partidarios, tráfico de credenciales dentro del sistema electoral hondureño.
Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – La integración de las mesas electorales vuelve al centro del debate nacional. El exconsejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Kelvin Aguirre, explicó que una de las reformas planteadas por exautoridades electorales busca trasladar mayor responsabilidad a ciudadanos seleccionados para administrar las Juntas Receptoras de Votos.
El punto de fondo es sensible: de acuerdo con Aguirre, el mecanismo pretende disminuir espacios para manipulación, conflicto de intereses o sesgo derivado del control partidario dentro de las mesas. La propuesta forma parte de un paquete de más de 70 modificaciones presentado ante el Congreso Nacional durante julio de 2026.
Ciudadanos seleccionados desde los centros de votación
Según el planteamiento descrito por Aguirre, los integrantes serían seleccionados de forma aleatoria en los centros de votación de los 298 municipios de Honduras, con nombramientos anticipados que permitan desarrollar procesos de capacitación antes de los comicios.
La intención declarada es que ciudadanos previamente capacitados asuman funciones esenciales como el manejo de la mesa, conteo de votos, elaboración de actas, reduciendo la dependencia de estructuras partidarias para completar la integración de estos organismos electorales.
El Congreso Nacional recibió el 22 de julio una propuesta elaborada por exdirectores, exmagistrados, exconsejeros de organismos electorales. Un día después, el proyecto fue remitido a la Comisión de Asuntos Electorales para análisis, dictamen.
El tráfico de credenciales entra en la discusión
Aguirre también vinculó la propuesta con el denominado tráfico de credenciales, práctica que identificó como uno de los problemas que el nuevo modelo pretende contener.
Su argumento parte de que los partidos no siempre tienen capacidad para nombrar directamente a todos los integrantes necesarios en cada mesa, una circunstancia que, según su explicación, puede abrir espacios para transferencias o utilización irregular de credenciales.
La ciudadanización plantea modificar esa lógica mediante una participación ciudadana directa en funciones tradicionalmente dominadas por representantes partidarios.
Una reforma todavía sujeta al debate legislativo
La propuesta no equivale, por sí sola, a una reforma vigente. Su eventual aplicación depende del proceso legislativo, de la redacción definitiva del proyecto, de los consensos que puedan construirse dentro del Congreso Nacional.
El debate tampoco se limita al documento elaborado por exautoridades electorales. Durante 2026 han ingresado al Legislativo otras propuestas relacionadas con las Juntas Receptoras de Votos, funcionamiento del CNE, escrutinios, transmisión de resultados. El propio Congreso informó en agosto que la ciudadanización formaba parte de los asuntos contemplados en otro anteproyecto electoral.
Para Honduras, la discusión toca uno de los espacios más delicados de cualquier elección: quién recibe los votos, quién los cuenta, quién llena las actas, bajo qué controles realiza esas funciones.
La discusión legislativa tendrá que determinar hasta dónde llegaría la participación ciudadana, cuál sería el procedimiento de selección, qué mecanismos garantizarían capacitación, fiscalización, transparencia, además de cómo coexistiría el modelo con la representación de los partidos políticos. —Redacción Bruce Villatoro CEO QuienOpina.Com



